Qué transportín necesitas según el uso
«Transportín» agrupa objetos muy distintos: la jaula rígida que va en el maletero, la bolsa blanda que pasa como equipaje de mano, la mochila para llevar un perro pequeño por la ciudad y el plegable que sirve de refugio en casa. Antes de mirar modelos, decide el uso principal: viaje en coche, viaje en avión, visitas al veterinario o un sitio seguro en casa. Un transportín excelente para el avión es incómodo en el coche, y el que da seguridad en el maletero no cabe en cabina. Si tu perro va a hacer de todo, lo normal acaba siendo dos transportines, no uno «universal».
La medida: cómo tomarla bien
El error número uno es comprar por «talla S/M/L» o por el peso. Lo que importa son tres medidas del perro, de pie:
- Largo: de la punta de la nariz a la base de la cola (sin contar la cola).
- Alto: del suelo a la parte más alta de la cabeza o de las orejas erguidas, lo que quede más arriba.
- Ancho: en la parte más ancha del cuerpo, normalmente los hombros.
El transportín debe permitir que el perro esté de pie sin agachar la cabeza, se dé la vuelta y se tumbe estirado. Como regla práctica, suma varios centímetros de margen al largo y al alto medidos. Más grande no es mejor: en el coche, un transportín demasiado holgado deja que el perro se desplace en una frenada; en el avión, directamente no lo aceptan. En cachorros de raza grande, compra para la talla adulta solo si el modelo lleva separador interior; si no, un transportín pequeño ahora y otro después.
Tipos: rígido, plegable, de tela y mochila
| Tipo | Cómo es | Para qué encaja | Dónde mirar |
|---|---|---|---|
| Rígido de plástico | Dos conchas de plástico, puerta metálica, rejillas de ventilación | Coche, veterinario y bodega de avión (si cumple las medidas y requisitos de la aerolínea). El más seguro y fácil de limpiar | transportines rígidos |
| Jaula metálica plegable | Varillas de acero, bandeja extraíble, se pliega plano | Casa y maletero de coche grande; ventilación total; pesa y es ruidosa | jaulas metálicas plegables |
| De tela (blando) | Estructura ligera con malla, asas y bandolera | Perros pequeños en cabina de avión, transporte público y visitas cortas; no protege en un golpe | transportines de tela para cabina |
| Mochila | Se lleva a la espalda o delante, con ventanas de malla | Perros muy pequeños en ciudad y excursiones cortas; solo para trayectos breves | mochilas transportín |
Transportín para el coche
En el coche el transportín tiene una función de seguridad, para el perro y para las personas: un animal suelto en una frenada brusca sale despedido. El sitio con más sentido es el maletero, con el transportín pegado al respaldo de los asientos traseros y colocado en transversal, o en el suelo detrás de los asientos delanteros si es pequeño. Nunca sobre un asiento sin anclar ni en el asiento delantero. Para esto el rígido o la jaula metálica son la elección: la tela no protege. Mira que tenga ventilación por los cuatro lados (en verano el maletero se calienta), una base antideslizante y una puerta con cierre que el perro no pueda abrir. Si además lo vas a mover a mano, el peso vacío importa más de lo que parece.
Transportín para el avión
Aquí no decides tú: decide la aerolínea. Cada compañía publica sus medidas máximas y su peso máximo (perro más transportín) para viajar en cabina, y sus requisitos de transportín rígido para la bodega. La mayoría se remite a las condiciones de la IATA para el transporte de animales vivos, pero los límites concretos cambian de una compañía a otra y entre tarifas. La regla segura: consulta la web o el teléfono de tu aerolínea antes de comprar, reserva la plaza del perro al comprar el billete (suelen ser limitadas) y lleva el transportín medido con cinta métrica, no «según la caja». Para cabina, bolsa blanda que quepa bajo el asiento delantero con el perro cómodo dentro; para bodega, rígido con cierres de seguridad, bebedero accesible desde fuera y la identificación del perro bien visible.
Acostumbrar al perro al transportín
El mejor transportín falla si el perro entra arrastrado. La adaptación lleva días, no minutos:
- Déjalo abierto en casa, con una manta que huela a su cama dentro, varios días sin pedirle nada.
- Premia dentro: tira premios al fondo, dale ahí alguna comida; el transportín pasa a ser un sitio donde ocurren cosas buenas.
- Cierra la puerta segundos, luego minutos, siempre con el perro tranquilo; abre antes de que proteste.
- Trayectos cortos y agradables en coche (al parque, no al veterinario) antes del viaje largo.
Si el perro vomita o babea en el coche, viaja mejor con el estómago casi vacío (la última comida varias horas antes) y con paradas; si el malestar es constante, coméntalo con tu veterinario. Y en cualquier viaje, agua a mano y nunca el perro dentro del coche aparcado al sol. Más ideas para viajar con él en nuestra página de accesorios de viaje para perros, y para el día a día de la actividad, la guía de paseos y ejercicio según la raza.
Preguntas frecuentes
¿Qué medida de transportín necesita mi perro?
Mide al perro de pie: largo de la nariz a la base de la cola, alto hasta la cabeza u orejas y ancho de hombros. El transportín debe dejarle estar de pie sin agachar la cabeza, darse la vuelta y tumbarse estirado, con algunos centímetros de margen. Más grande no es mejor, sobre todo en coche y avión.
¿Dónde se coloca el transportín en el coche?
En el maletero, pegado al respaldo de los asientos traseros y en transversal, o en el suelo detrás de los asientos delanteros si es pequeño. Nunca suelto sobre un asiento ni en el asiento delantero. Para el coche conviene un transportín rígido o una jaula metálica, no uno de tela.
¿Qué transportín sirve para viajar en avión con un perro?
El que admita tu aerolínea: cada compañía fija medidas y peso máximo para cabina y requisitos de transportín rígido para bodega, y suelen remitirse a las condiciones de la IATA. Consulta a la aerolínea antes de comprar y reserva la plaza del perro al sacar el billete.
¿Cómo acostumbro a mi perro al transportín?
Déjalo abierto en casa con su manta varios días, premia dentro con comida y chucherías, cierra la puerta unos segundos y ve alargando con el perro tranquilo, y haz trayectos cortos y agradables en coche antes del viaje largo.