Cama para Perro Hunter Lancaster Gris 100 x 70 cm
Ficha honesta de la cama para perro Hunter Lancaster gris de 100 x 70 cm: lo que el fabricante declara, lo que no declara, y cómo decidir la talla midiendo a tu perro en lugar de fiarte de una tabla de razas inventada.

Respuesta directa: qué es y qué declara realmente esta cama
La cama para perro Hunter Lancaster gris de 100 x 70 cm es una cama textil de interior con funda extraíble. Su ficha declara cinco cosas y solo cinco: color gris, composición de poliéster, medidas aproximadas de 100 x 70 cm, lavado a 30 ºC y funda con cremallera extraíble y lavable. Todo lo demás —densidad del acolchado, tipo de espuma, altura del borde, peso máximo del perro, tratamientos técnicos del tejido, resistencia a mordiscos— no consta. Cualquier página que te dé esas cifras se las está inventando, y esta página se las inventaba hasta hoy.
Con eso sobre la mesa, la decisión de compra se reduce a dos preguntas que sí puedes responder tú mismo: ¿le sirve la talla a tu perro? y ¿vas a poder mantenerla limpia con la rutina que tienes? El resto de esta ficha va de resolver esas dos preguntas con datos comprobables y de contarte qué derechos tienes si al final no encaja.
| Dato | Qué dice la ficha | Qué significa para ti |
|---|---|---|
| Color | Gris | Es la única diferencia declarada frente a la versión marrón del mismo tamaño |
| Medidas | 100 x 70 cm aproximadamente | Medida exterior; la ficha no desglosa la superficie interior útil |
| Composición | Poliéster | Fibra sintética: seca rápido y suelta bien el pelo, pero acumula estática |
| Funda | Con cremallera, extraíble y lavable | Puedes lavarla sin lavar el relleno: es lo que decide si la cama dura |
| Lavado | 30 ºC | Agua fría-templada; ni programa ni si es a máquina o a mano |
| Peso del bulto | Aprox. 4,8 kg (dato logístico del proveedor) | Referencia útil para el transporte, no del producto desnudo |
| Relleno | No consta | Ni material, ni densidad, ni altura del acolchado |
| Peso máximo admitido | No consta | Elige talla midiendo al perro, no por kilos |
| Prestaciones ortopédicas | No consta | No la compres como producto terapéutico |
| Uso en exterior | No consta | Trátala como cama de interior |
La talla: cómo saber si 100 x 70 cm le sirve a tu perro
El error más caro al comprar una cama para perro no es pagar de más: es comprar una talla corta. Un perro que no cabe estirado no deja de dormir, pero deja de dormir ahí. Acaba en el suelo, en el sofá o hecho un ovillo permanente, y la cama se convierte en un objeto decorativo de 78 euros.
La medición que sí funciona
Necesitas una cinta métrica flexible y que tu perro colabore treinta segundos. Hazlo cuando esté relajado, no después del paseo.
- Largo. Con el perro tumbado de costado y las patas estiradas, mide desde la punta de la nariz hasta la base de la cola (donde nace, no la punta). Esa es su medida real de descanso extendido.
- Ancho. Con el perro tumbado de costado, mide del lomo al esternón. Si prefieres una referencia más fácil, mide la altura a la cruz estando de pie.
- Margen. Suma entre 15 y 20 cm al largo. Ese margen absorbe el estirón completo, el cambio de postura nocturno y el hecho de que ninguna cama ofrece como superficie útil el total de su medida exterior.
Con esos dos números ya puedes decidir. Si el largo con margen se acerca a 100 cm o lo supera, no fuerces: sube de talla. Es preferible que sobre superficie a que falte, porque una cama holgada la usa cualquier perro y una cama justa la abandona el que ha crecido dos centímetros.
La gama Lancaster completa, para que compares sin salir de aquí
| Medida | Peso del bulto | Perro al que apunta |
|---|---|---|
| 80 x 60 cm | Aprox. 3,0 kg | Perro pequeño o mediano que mide hasta unos 60-65 cm de nariz a cola |
| 100 x 70 cm (esta ficha) | Aprox. 4,8 kg | Perro mediano que mide hasta unos 80-85 cm de nariz a cola |
| 120 x 90 cm | Aprox. 6,5 kg | Perro grande o perro mediano que duerme siempre estirado |
Las horquillas de la tercera columna salen de aplicar el margen de 15-20 cm a la medida exterior de cada talla, no de una tabla oficial del fabricante: son una orientación para que no compres a ciegas. La ficha no asigna razas ni pesos a cada tamaño, y por eso aquí tampoco vas a leer que esta cama es «para labradores» o «hasta 35 kg».
Un perro no ocupa lo que crees que ocupa
Hay una trampa mental muy repetida: calculamos el tamaño por el volumen que el perro ocupa cuando duerme enroscado, que es la postura en la que lo vemos casi siempre. Pero un perro solo se enrosca cuando tiene frío, cuando se siente inseguro o cuando el espacio no le da para más. Un perro tranquilo, en una casa a temperatura agradable, termina estirándose de costado o boca arriba en algún momento de la noche. Si la cama no le deja hacerlo, esa parte del descanso se la lleva el suelo.
Observa a tu perro tres o cuatro noches antes de comprar. Si nunca lo ves estirado del todo, mide igualmente en estirado: puede que no se estire justamente porque su sitio actual no se lo permite.
¿Y si tengo dos perros?
Dos perros que se llevan bien duermen juntos y encantados, y la tentación es comprar una cama grande para los dos. Funciona a veces, pero conviene saber lo que estás comprando: si uno de los dos es mayor, tiene molestias o simplemente prefiere su espacio, la cama compartida se convierte en un punto de tensión silenciosa. La opción conservadora es una cama por perro y dejar que ellos decidan si se juntan. Suelen juntarse igual, pero con salida.
Poliéster: qué puedes esperar y qué no vas a encontrar en la ficha
La ficha declara «composición: poliéster» y ahí se detiene. No hay denier, ni gramaje, ni tratamientos, ni si esa composición se refiere solo a la funda o también al relleno. Vamos a trabajar con lo que ese dato sí permite decir en cualitativo, sin rellenar los huecos con cifras inventadas.
Lo que el poliéster hace bien en una cama de perro
- Seca rápido. Es una fibra sintética que absorbe poca humedad. Frente al algodón, una funda de poliéster lavada por la mañana puede estar lista por la tarde, y eso decide si de verdad la vas a lavar cada dos semanas o si vas a ir aplazándolo.
- Suelta el pelo con facilidad. Con un cepillo de goma o un rodillo, el pelo se despega en lugar de enredarse en la trama, que es lo que ocurre con tejidos más afelpados.
- Aguanta los lavados sin deformarse. Encoge poco y mantiene la forma mejor que las fibras naturales, siempre que respetes la temperatura declarada.
- No es un buen sustrato para ácaros. Las fibras sintéticas resultan menos hospitalarias que la lana o la pluma. Eso no convierte la cama en hipoalergénica —esa palabra no aparece en la ficha—, pero la limpieza recurrente sí reduce la carga de alérgenos ambientales.
Lo que el poliéster hace regular
- Transpira menos que el algodón. En verano y con un perro de capa densa, puede notarse. Si tu casa se calienta mucho, ofrécele siempre una alternativa fresca al lado, aunque sea una baldosa a la sombra: la mayoría de perros gestionan solos ese cambio.
- Genera estática. Con aire seco atrae polvo y pelo suelto del ambiente. Aspirar la superficie una vez por semana lo mantiene a raya.
- No es indestructible. El poliéster resiste el roce, pero ni la ficha ni el fabricante declaran resistencia a mordiscos. Un perro decidido a destrozar un textil destroza un textil.
Cuando una ficha técnica declara «poliéster» a secas, está diciendo de qué familia de fibra se trata, no cuánto va a durar. La durabilidad depende del gramaje, del tipo de tejido y del cosido, y ninguno de esos tres datos aparece publicado aquí.
Qué preguntar antes de comprar si te importa el detalle técnico
Si eres de los que necesita saber exactamente qué está comprando, pide por escrito al servicio de atención al cliente la ficha técnica ampliada del fabricante para la referencia con código de barras 4016739650481. Pregúnta por el gramaje de la funda, el material y la densidad del relleno, y si el relleno admite lavado. Con la respuesta por correo tienes algo a lo que agarrarte; con una descripción comercial de una tienda, no.
Lavado a 30 ºC y funda con cremallera: la rutina de higiene realista
Este es el punto donde la ficha sí te da información aprovechable, y merece la pena exprimirla. Una funda extraíble cambia por completo la vida útil de una cama, porque separa lo que se ensucia de lo que da estructura.
Con qué frecuencia lavar
No hay una respuesta única, y quien te dé un número cerrado no está mirando a tu perro. Los factores que mandan son cuánto sale a la calle, si se moja, si tiene la piel delicada y si duerme alguien más en esa habitación. Como punto de partida razonable: cada dos o tres semanas en un perro urbano de paseo corto, cada semana si vuelve mojado o embarrado con frecuencia, y siempre después de un tratamiento antiparasitario externo o de un episodio de vómito o diarrea.
Cómo lavar sin cargarte la funda
- Cepilla antes de lavar. Retira el pelo suelto con un cepillo de goma o un guante de silicona. El pelo mojado se apelmaza y termina en el filtro de la lavadora, no en el desagüe.
- Respeta los 30 ºC. Es la temperatura que declara la ficha. Más calor puede encoger costuras y dañar cualquier acabado que el tejido lleve.
- Detergente suave, sin suavizante. El suavizante deja una película que puede irritar pieles sensibles y que apelmaza las fibras. Un detergente neutro y poca cantidad hacen el trabajo.
- Nada de lejía ni de quitamanchas agresivos. Además de degradar el tejido, dejan residuos en una superficie donde tu perro apoya la cara ocho horas seguidas.
- Secado al aire y completo. A la sombra si puede ser. Y completo de verdad: una funda que se monta con la costura todavía húmeda huele a los dos días.
- Comprueba la etiqueta cosida. Si la etiqueta de la propia funda contradice algo de lo anterior, manda la etiqueta.
El relleno, aparte
Como la ficha no declara el relleno lavable, no lo trates como si lo fuera. Manténlo en seco: aspirado con la boquilla de tapicería cada semana o dos, aireado al exterior unas horas cuando haga buen tiempo, y volteado de vez en cuando para que el desgaste no se concentre siempre en la misma zona. Si el relleno se moja, sepáralo de la funda y déjalo secar del todo antes de volver a montar la cama.
Manchas: actúa en caliente, no en fuerte
Ante un accidente, la prisa importa más que el producto. Absorbe el líquido con papel de cocina presionando, sin frotar (frotar lo reparte y lo empuja hacia dentro). Después, agua tibia y un poco de detergente neutro, y vuelta a absorber. Evita amoniaco: su olor recuerda al de la orina y puede animar al perro a repetir en el mismo sitio.
Dos fundas, si te lo puedes permitir
Si la cama es la única de la casa, tener una segunda funda de recambio convierte el lavado en algo que haces sin pensarlo. Sin recambio, cada lavado deja al perro sin sitio durante medio día, y eso es justo lo que hace que el lavado se vaya posponiendo. La ficha no indica si el fabricante vende la funda por separado: pregúntalo antes de dar por hecho que existe.
Gris o marrón: la única diferencia declarada es el color
Vamos a ser explícitos porque en internet vas a encontrar lo contrario. En el catálogo del proveedor, la Lancaster gris de 100 x 70 cm y la Lancaster marrón de 100 x 70 cm comparten exactamente la misma ficha: mismas medidas aproximadas, misma composición de poliéster, mismas instrucciones de lavado, mismo peso de bulto y mismo precio. La única línea distinta entre ambas descripciones es la del color.
Así que la elección entre gris y marrón es estética y de mantenimiento visual, no técnica. Si alguien te explica que una de las dos es más resistente, más fresca o más fácil de limpiar, se lo está inventando: el fabricante no publica ningún dato que sostenga esa diferencia.
Lo único que sí cambia con el color: cómo se ve la suciedad
Y aquí tampoco hay un ganador universal, sino una regla sencilla: un color medio disimula mejor que los extremos. Sobre gris, el pelo muy claro y el muy oscuro se ven algo menos que sobre blanco o sobre negro. Pero «se ve menos» no es «hay menos»: la frecuencia de aspirado y de lavado la marca tu perro, no el tinte de la tela. Si tu perro es de capa clara y te molesta ver el pelo, el marrón medio tampoco te va a salvar.
Y el sitio donde va a estar
El criterio práctico que suele acertar es el más simple: elige el color que menos cante en la habitación donde va a vivir la cama. Una cama que no desentona se queda en el salón; una que canta acaba desterrada al pasillo, y el pasillo es un mal sitio para dormir.
Dónde poner la cama: la ubicación decide si la usa o la ignora
Esta es la parte que no depende del producto y que, sin embargo, determina si la compra funciona. Una cama perfecta en el sitio equivocado no la usa ningún perro.
Los cuatro criterios que de verdad importan
- Sin corrientes y sin frío del suelo. Evita el paso entre dos puertas y el contacto directo con suelos muy fríos en invierno. Una cama levantada del suelo por su propio grosor ya ayuda, pero un pasillo con corriente sigue siendo un pasillo con corriente.
- Fuera del tránsito, dentro de la escena. Los perros quieren descansar cerca de su gente, no encerrados en otra habitación. Pero tampoco quieren que les pisen la cola cada vez que alguien va a la cocina. El punto óptimo suele ser una esquina del salón con visión de la puerta y del sofá.
- Con una pared detrás. La mayoría de perros eligen apoyar el lomo contra algo. Una cama en mitad de la habitación se usa menos que la misma cama arrimada a una pared o a un mueble.
- Lejos del ruido puntual. Lavadora, lavavajillas, timbre. Un electrodoméstico que arranca solo a media tarde interrumpe más siestas de las que imaginas.
Cuántas camas necesita un perro
Más de una, si la casa lo permite. Un perro sigue a su gente por la casa y quiere tumbarse donde esté la actividad. Con una sola cama, o la arrastra o duerme en el suelo. Dos puntos de descanso —uno en la zona de día y otro donde duermes tú— resuelven el problema y reducen la tentación del sofá, si el sofá es una línea que no quieres cruzar.
Un apunte sobre el sofá y la cama humana
No hay una respuesta moral aquí: si tu perro sube al sofá y a ti te parece bien, no hay nada que corregir. El problema aparece cuando la norma cambia según quién esté en casa. Un perro no entiende excepciones; entiende patrones. Si la norma es «no», tiene que ser «no» siempre, y entonces la alternativa que le ofreces —su cama, en un buen sitio— tiene que valer la pena.
Cómo conseguir que acepte una cama nueva
Hay perros que se tumban en la cama nueva antes de que la desembales, y hay perros que la miran con desconfianza durante una semana. Ninguna de las dos reacciones dice nada sobre la calidad del producto.
Los primeros dos días
Saca la cama del embalaje y déjala aireando en la habitación donde va a quedarse, sin colocarla todavía en su sitio definitivo. Los textiles recién desembalados traen olor a almacén y a compresión, y ese olor no le dice nada bueno a un olfato que funciona mil veces mejor que el tuyo. Un par de días de ventilación resuelven casi siempre el rechazo inicial.
Trasladar el olor conocido
Pon encima una manta, una toalla o la funda vieja que ya huela a él. Ese gesto convierte un objeto ajeno en territorio propio mucho más rápido que cualquier premio. Si vienes de una cama que se ha destrozado, no la tires el mismo día: recorta un trozo limpio y déjalo sobre la nueva unos días.
Asociar sin forzar
Deja premios sobre la cama sin llamar al perro ni señalarla. Que la descubra él. Cuando se tumbe por iniciativa propia, un refuerzo tranquilo en voz baja, sin fiesta: la fiesta lo levanta. Lo que no funciona es subirlo a la fuerza, sujetarlo encima o regañarlo por no usarla; eso convierte la cama en un sitio donde pasan cosas desagradables.
Cuándo preocuparse
Si un perro que dormía bien deja de tumbarse, cambia de sitio cada noche, se levanta muchas veces o le cuesta acomodarse, no es un problema de cama: es un motivo para ir al veterinario. El dolor articular, las molestias digestivas y varios problemas más se manifiestan primero como un descanso inquieto. Ninguna cama, esta tampoco, arregla eso.
Perros mayores, cachorros y perros que mordisquean: qué NO promete esta cama
Merece un apartado propio porque es donde más ficción circula en las fichas de camas para perro, y donde más daño hace.
Perro sénior o con problemas articulares
Esta ficha no declara prestaciones ortopédicas, ni espuma de alta densidad, ni viscoelástica, ni efecto alguno sobre articulaciones. No la compres esperando eso. Si tu perro tiene artrosis diagnosticada, displasia, o simplemente lo ves rígido al levantarse por las mañanas, lo primero es el veterinario, no el carrito de la compra. Él valorará si hace falta tratamiento, control de peso, ejercicio adaptado y, en su caso, qué tipo de superficie de descanso conviene. Cuando una cama se vende como solución a un problema médico y no lo es, el perro pierde meses de tratamiento.
Lo que sí puedes valorar por tu cuenta, sin datos de ficha: que la cama sea lo bastante grande para que se estire sin doblar la columna, y lo bastante accesible para que entre y salga sin saltar. Si tienes dudas sobre qué superficie le conviene a un perro mayor, hay mucho escrito en nuestra guía de camas ortopédicas para perros, y la cama elevada transpirable resuelve un caso distinto: el del perro que pasa calor.
Cachorro en fase de dentición
La ficha no declara resistencia a mordiscos ni costuras reforzadas. Un cachorro en plena dentición muerde lo que tiene delante, y una cama textil es un objetivo perfecto: cede, hace ruido y se deshilacha de forma satisfactoria. Si tu perro está en esa fase, la decisión sensata es supervisar, ofrecerle mordedores adecuados y no dejarlo solo con un textil que puede tragarse a trozos. La obstrucción intestinal por ingestión de relleno o de tela es una urgencia veterinaria, no una anécdota.
Perro que escarba antes de tumbarse
Escarbar es normal: es una conducta heredada de aplanar el terreno y regular la temperatura. No hay nada que corregir, pero sí algo que asumir: una cama que recibe escarbadas diarias envejece más rápido en la zona del cosido. Si tu perro escarba mucho, revisa las costuras cada pocas semanas y arregla cualquier apertura pequeña antes de que se convierta en un agujero por el que salga el relleno.
Perro con incontinencia o cachorro sin control de esfínteres
La ficha no declara ningún tratamiento impermeable ni hidrófugo. Sin ese dato, asume que un líquido acabará llegando al relleno. Un empapador lavable encima resuelve el día a día y te ahorra lavados profundos. Y si la incontinencia es nueva en un perro adulto, consulta al veterinario: tiene causas tratables y no es una cuestión de educación.
Qué recibes y qué revisar al abrir el paquete
El bulto declarado en el catálogo logístico pesa alrededor de 4,8 kg y ronda los 17 cm de alto en su embalaje. Es un paquete voluminoso pero manejable: no vas a necesitar ayuda para subirlo.
La revisión de los cinco minutos
- El embalaje. Si llega roto, mojado o aplastado, házlo constar ante el transportista en el momento de la entrega y guarda fotos. La política de envíos de la tienda pide avisar en 48 horas con fotos del embalaje y del producto.
- El código del producto. Comprueba que la etiqueta lleva el código de barras 4016739650481 y el color y la medida que has pedido. En una gama con tres tallas y dos colores, los cruces de referencia existen.
- La cremallera. Ábrela y ciérrala entera antes de usarla. Es la pieza que más se manipula y la más fácil de reclamar el primer día.
- Las costuras. Recorre el perímetro con la mano buscando hilos sueltos o puntadas abiertas.
- El olor. Un olor tenue a textil nuevo se va ventilando. Un olor químico fuerte y persistente no es normal: fotografíalo (con la etiqueta a la vista) y reclama.
Deja que recupere forma
Los artículos rellenos viajan comprimidos. Los primeros días el acolchado se verá más bajo de lo que quedará. Extiende la cama en el suelo, sacúdela suavemente para repartir el relleno y déjala 48 horas antes de decidir si la altura te convence. Si pasado ese tiempo sigue plana o con el relleno amontonado en un lado, eso sí es motivo de reclamación.
Precio, envío, garantía y devolución: lo que te corresponde por ley
El precio y el descuento permanente
El importe que se cobra en el botón de compra es el que ves marcado como precio actual. El importe tachado procede de un descuento del 10 % que la tienda aplica a todo el catálogo de forma permanente mediante un banner, no de una promoción con fechas de inicio y fin. Conviene que lo sepas porque el artículo 20 de la Ley 7/1996 de Ordenación del Comercio Minorista, en la redacción que le dio el Real Decreto-ley 24/2021 al transponer la Directiva (UE) 2019/2161, exige que el precio anterior anunciado en una reducción sea el más bajo aplicado durante los 30 días previos. Un descuento que nunca se retira no cumple bien esa función de referencia. Lo hemos comunicado internamente y no tocamos el importe desde esta página.
Envío
La política publicada por la tienda establece envío gratuito a España peninsular, incluido en el precio y sin suplemento en el pago, con salida de almacén en 24-48 horas laborables desde la confirmación del pago para los productos con stock. El plazo total de entrega lo marca la mensajería. Para Baleares, Canarias, Ceuta y Melilla hay que escribir antes de hacer el pedido para confirmar disponibilidad, coste y plazo.
Garantía legal: tres años, no dos
Desde la entrada en vigor del Real Decreto-ley 7/2021, las compras realizadas a partir del 1 de enero de 2022 tienen tres años de garantía legal de conformidad, no dos. Durante los dos primeros años se presume que cualquier falta de conformidad que aparezca ya existía en el momento de la entrega, y le corresponde al vendedor demostrar lo contrario si quiere negarse. En una cama textil, eso cubre cosas como una cremallera que se rompe sola, una costura que se abre sin uso anormal o un relleno que se deshace en pedazos.
Si esta ficha, o cualquier otra del sitio, te dijo alguna vez que la garantía era de dos años, esa información era incorrecta. Son tres años, y el plazo se cuenta desde la entrega del producto.
Desistimiento: 14 días naturales y puedes abrirla
Tienes 14 días naturales desde la entrega para desistir de la compra sin dar explicaciones, por los artículos 102 a 108 del Real Decreto Legislativo 1/2007. Dos cosas que conviene dejar claras porque circulan al revés:
- Puedes abrir el paquete y comprobar el producto. El derecho de desistimiento no se pierde por sacar la cama de la caja, desplegarla y ver si le sirve a tu perro. La ley te reconoce el mismo margen de comprobación que tendrías en una tienda física. Solo responderías de la disminución de valor si manipulas el producto más allá de lo necesario para comprobar su naturaleza, características y funcionamiento; es decir, si lo usas de verdad.
- Una cama para perro no es un producto excluido. Las exclusiones del artículo 103 se refieren a bienes personalizados, artículos precintados por razones de higiene que se hayan desprecintado tras la entrega, grabaciones y prensa, entre otros supuestos tasados. Una cama textil estándar no entra en ninguno.
Encontrarás el procedimiento, el formulario y los plazos de reembolso en la página de devoluciones y reembolsos. Si en alguna cláusula lees que hace falta devolver el producto «sin uso y en su embalaje original», ten presente lo anterior: comprobar el producto no te hace perder el derecho, y una condición de tienda no puede recortar lo que reconoce la ley.
Un aviso sobre la disponibilidad
El indicador interno de stock del proveedor y el dato de disponibilidad que publica esta página no coinciden en este momento. No modificamos datos de precio ni de stock desde el contenido —tocarlos puede romper un cobro real—, así que está reportado al equipo de la tienda. Si vas con prisa, confirma disponibilidad por correo antes de pedir.
Alternativas honestas: cuándo esta cama no es tu compra
No todo el mundo debería comprar esto, y decirlo hace mejor a la ficha.
No la compres si...
- Tu perro necesita una superficie con prestaciones acreditadas por un motivo médico. Esta ficha no las declara. Pregunta primero al veterinario qué necesita y luego busca un producto cuyo fabricante publique esos datos.
- Buscas algo para el jardín o una caseta exterior. No consta uso en intemperie.
- Tu perro destroza textiles de forma sistemática. Ninguna cama de tela sobrevive a eso, y aquí no hay ninguna declaración de resistencia a mordiscos que te proteja.
- Tu perro mide claramente más de 85 cm de nariz a cola. Ve directo al tamaño de 120 x 90 cm.
- Necesitas meterla en un transportín. Una superficie de 100 x 70 cm no entra en un transportín estándar.
Sí encaja si...
- Tienes un perro mediano sano y quieres una cama de interior con funda lavable, que es lo que de verdad marca la diferencia en el mantenimiento diario.
- Prefieres una ficha corta pero comprobable a una lista larga de características que nadie puede acreditar.
- Vas a poder lavarla con la frecuencia que tu perro necesite, porque tienes lavadora y sitio para tender.
- Quieres un segundo punto de descanso en otra habitación y buscas algo de precio contenido y fácil de mantener.
Por qué esta página ha cambiado
Hasta hoy, esta ficha contenía una capa de texto generada en lote que afirmaba cosas que nadie había comprobado. Se ha retirado entera. Te contamos qué clase de contenido era, sin repetir los datos falsos, para que puedas juzgar el resto por ti mismo:
- Una puntuación sobre cinco presentada como «nuestra nota», que no correspondía a ninguna valoración recogida ni a ninguna prueba realizada.
- Relatos personales con familiares, vecinos y conocidos, con nombres, ciudades y plazos concretos, que nunca ocurrieron.
- Una sección de opiniones de compradores que resumía comentarios inexistentes.
- Especificaciones técnicas fabricadas: tipo y densidad del relleno, denier del tejido, tratamientos del acabado, tipo de cosido, altura del borde, peso máximo soportado, comportamiento térmico y una versión de la cama con una medida que no existe en el catálogo.
- Atribuciones de propiedades sanitarias a un producto que no las declara, incluida la idea de que resuelve molestias articulares.
- Datos legales incorrectos: una garantía de dos años cuando son tres, y un derecho de desistimiento condicionado a devolver el producto sin abrir y en su embalaje original, condición que no es exigible.
- Enlaces internos cruzados a productos de otras categorías, algunos de ellos a páginas que ya no existen.
- Una nota de autoría que afirmaba una verificación de producto y de servicio posventa que no se había hecho.
Lo que queda es lo que sostiene la ficha del fabricante, el catálogo del proveedor, las políticas publicadas de la tienda y la normativa española de consumo. Cuando algo no consta, aquí lo vas a leer así: «no consta».
Una cama de interior con funda extraíble y lavado a 30 ºC, en 100 x 70 cm y color gris. Ni más ni menos de lo que declara el fabricante. Si has medido a tu perro y la talla le sirve, la compra tiene sentido; y si no encaja, tienes 14 días para devolverla.
Preguntas frecuentes
¿Qué medidas tiene exactamente la cama Hunter Lancaster gris?
La ficha del fabricante declara unas medidas aproximadas de 100 x 70 cm. La palabra «aproximadas» es del propio fabricante, no un matiz nuestro: en artículos textiles rellenos, el cosido y el asentamiento del relleno hacen que un centímetro arriba o abajo sea normal. La ficha no desglosa cuánto de esos 100 x 70 cm es superficie interior de descanso y cuánto ocupa el borde, así que si tu perro va justo de talla, sube al tamaño siguiente de la gama.
¿Para qué peso o qué raza de perro sirve?
La ficha no publica ni peso máximo ni razas recomendadas, y no vamos a inventarlos. La talla se elige midiendo al animal tumbado de costado y estirado, de la nariz a la base de la cola, y sumando entre 15 y 20 cm de margen. Con esa medida y la gama disponible (80 x 60, 100 x 70 y 120 x 90 cm) eliges sin adivinar. El peso del perro importa para la comodidad, pero la ficha no declara resistencia por kilos.
¿Es una cama ortopédica o con espuma viscoelástica?
No consta. La ficha declara composición de poliéster y nada más sobre el relleno: ni tipo de espuma, ni densidad, ni altura del acolchado, ni ningún efecto sobre las articulaciones. Si buscas una cama con prestaciones ortopédicas acreditadas, pide al vendedor la ficha técnica ampliada del fabricante por escrito antes de comprar, y no te bases en lo que diga una descripción comercial.
¿La funda se quita y se lava?
Sí. Es de lo poco que la ficha sí concreta: funda con cremallera, extraíble y lavable, y lavado a 30 ºC. Lo que la ficha no dice es si ese lavado es a máquina o a mano, ni el programa recomendado. Antes del primer lavado, lee la etiqueta cosida a la propia funda: manda esa etiqueta, no una descripción de tienda.
¿Se puede meter el relleno interior en la lavadora?
La ficha declara lavable la funda. Sobre el relleno interior no dice nada, así que no lo damos por lavable. Lo prudente es sacar la funda, lavarla sola y limpiar el interior en seco: aspirado y aireado. Meter un acolchado grueso en una lavadora doméstica sin que el fabricante lo autorice suele acabar con el relleno apelmazado y sin forma.
¿En qué se diferencia la versión gris de la marrón?
En el color. En el catálogo del proveedor, la Lancaster gris de 100 x 70 cm y la marrón de 100 x 70 cm comparten medidas, composición, instrucciones de lavado, peso del bulto y precio. Ninguna de las dos declara ninguna característica que la otra no tenga. Si alguien te cuenta que una versión es más resistente o más fresca por el color, te lo está inventando.
¿Hay otras medidas de esta misma cama?
El catálogo recoge tres tamaños de la Lancaster, cada uno en gris y en marrón: 80 x 60 cm, 100 x 70 cm y 120 x 90 cm. Esta ficha es la de 100 x 70 cm en gris. No existe una versión de 120 x 80 cm, aunque la encuentres citada por ahí: el salto real desde 100 x 70 es a 120 x 90.
¿Cuánto pesa y cómo llega el paquete?
El bulto declarado por el proveedor ronda los 4,8 kg, con unos 17 cm de alto en su embalaje de envío. Llega comprimido, así que es normal que los primeros días el acolchado se vea más bajo de lo que quedará: déjalo abierto y aireado un par de días antes de juzgar la altura.
¿Cuánto tarda el envío y cuánto cuesta?
Según la política de envíos de la tienda, el envío a España peninsular es gratuito y va incluido en el precio, y los productos con stock salen de almacén en 24-48 horas laborables desde la confirmación del pago. El plazo total de entrega lo pone la mensajería. Para Baleares, Canarias, Ceuta y Melilla hay que escribir antes de pedir para confirmar disponibilidad, coste y plazo.
¿Cuánta garantía tiene?
Tres años de garantía legal de conformidad desde la entrega, por el artículo 120 del Real Decreto Legislativo 1/2007 en la redacción que le dio el Real Decreto-ley 7/2021, aplicable a las compras hechas desde el 1 de enero de 2022. Durante los dos primeros años se presume que la falta de conformidad ya existía en el momento de la entrega, y es el vendedor quien tiene que demostrar lo contrario.
¿Puedo devolverla si mi perro no la usa?
Tienes 14 días naturales desde la entrega para desistir sin justificar el motivo, por los artículos 102 a 108 del Real Decreto Legislativo 1/2007. Puedes abrir el paquete y comprobar el producto: el derecho no se pierde por sacarlo de la caja, del mismo modo que en una tienda física lo mirarías antes de pagar. Solo responderías de la disminución de valor si lo manipulas más allá de lo necesario para comprobarlo, es decir, si lo usas de verdad durante días.
¿El precio tachado es un precio anterior real?
No exactamente, y conviene decirlo. El tachado sale de un descuento del 10 % que la tienda aplica de forma permanente a todo el catálogo mediante un banner, no de una promoción con fechas. La regla de anuncio de reducciones de precio del artículo 20 de la Ley 7/1996 de Ordenación del Comercio Minorista, en la redacción del Real Decreto-ley 24/2021, exige que el precio anterior anunciado sea el más bajo aplicado en los 30 días previos. Lo que pagas es el importe rebajado que ves en el botón de compra.
¿Tiene valoraciones de clientes?
No. Esta ficha no recoge valoraciones ni puntuaciones de compradores, y por eso no verás ninguna nota media ni ningún comentario firmado. Hasta hace poco esta página mostraba una puntuación sobre cinco que no correspondía a ninguna opinión recogida: se ha retirado. Cuando haya valoraciones reales, aparecerán con su origen identificado.
¿Sirve para dejarla en el jardín o la terraza?
La ficha la clasifica como cama para perro, sin ninguna mención a uso en exterior ni a resistencia a la intemperie. Sin ese dato, trátala como producto de interior. Un textil de poliéster con relleno que se moja y no seca del todo acaba oliendo y criando moho, y eso sí es un problema sanitario para el animal.
¿Mi perro se ha hecho pis encima. ¿La tiro?
No necesariamente, pero actúa rápido. Retira la funda y lávala a 30 ºC. El relleno, al no constar como lavable, hay que tratarlo en seco: absorbe con papel sin frotar, ventila y deja secar completamente antes de volver a montarla. Si los accidentes se repiten en un perro adulto que antes controlaba, llévalo al veterinario: la incontinencia de aparición súbita es un síntoma, no una maña.