Guía de compra de la cama Hunter Lancaster marrón de 100 x 70 cm
Respuesta corta: la cama Hunter Lancaster marrón de 100 x 70 cm es una cama de interior de poliéster, lavable a 30º y con funda de cremallera extraíble y lavable. Es adecuada para un perro que, tumbado de lado y completamente estirado, mida cómodamente por debajo de esos 100 cm de largo. El fabricante no publica ni el tipo de relleno ni un rango de peso recomendado, así que la única forma seria de acertar con la talla es medir a tu perro antes de comprar.
Una cama para perro parece la compra más simple del mundo hasta que la haces mal dos veces. Y se hace mal casi siempre por el mismo motivo: se compra por foto y por precio, sin comprobar la única medida que importa, que es la del animal que va a dormir encima. Esta guía va de eso, y de separar con claridad lo que el fabricante declara de lo que se da por supuesto.
Hunter es una firma alemana de accesorios para animales de compañía, y Lancaster es una de sus líneas de camas textiles. Lo que tienes delante es la versión marrón del tamaño intermedio de esa línea. Nada de lo que leas aquí procede de una prueba propia: esta tienda no ha ensayado el producto en laboratorio ni ha hecho un seguimiento de durabilidad, y decirlo es más útil que fingir lo contrario.
Lo que consta y lo que no consta
Esta tabla es el resumen honesto de la información disponible. La columna de la derecha es tan importante como la de la izquierda: si un vendedor te da uno de esos datos, pídele que te enseñe dónde lo publica el fabricante.
| Dato | ¿Consta? | Valor declarado |
| Marca y modelo | Sí | Hunter, línea Lancaster |
| Color | Sí | Marrón |
| Medidas | Sí, como aproximadas | 100 x 70 cm |
| Composición | Sí | Poliéster |
| Lavado | Sí | Lavable a 30º |
| Funda | Sí | Con cremallera, extraíble y lavable |
| Peso del bulto | Sí, en el feed logístico | 4,78 kg |
| Alto | Sí, en el feed logístico | 17 cm |
| Tipo y densidad del relleno | No consta | — |
| Gramaje del tejido exterior | No consta | — |
| Tipo de costura o refuerzos | No consta | — |
| Base antideslizante | No consta | — |
| Impermeabilidad o tratamiento hidrófugo | No consta | — |
| Aptitud para secadora | No consta | — |
| Peso o talla máxima de perro | No consta | — |
| Certificaciones textiles | No consta | — |
Que un dato no conste no significa que el producto no lo tenga. Significa que nadie lo ha publicado, y que afirmarlo sería inventárselo. Si alguno de esos puntos es determinante para ti —por ejemplo, si necesitas sí o sí una base que no resbale sobre parqué—, pídelo por escrito al vendedor antes de pagar y guarda la respuesta. Una respuesta por correo forma parte de la información precontractual y te sirve si el producto no se ajusta a lo prometido.
La diferencia entre una ficha honesta y una ficha de relleno no está en cuántos datos da, sino en si distingue los que puede acreditar de los que no.
Las medidas: cómo saber si 100 x 70 cm le valen a tu perro
Aquí está el 90 % de los aciertos y de los errores. Una cama que se queda corta no es incómoda: es inútil, porque el perro terminará durmiendo en el suelo o desbordado por los bordes, con medio cuerpo fuera.
Mide al perro tumbado, no de pie
La medida que sirve no es la altura a la cruz ni la longitud del lomo con el animal de pie. Es la longitud del perro tumbado de lado y estirado, desde la punta del hocico hasta la base de la cola. Un perro relajado en decúbito lateral ocupa bastante más que el mismo perro en posición de esfinge, y esa es la postura en la que pasa las horas de sueño profundo.
Para medirlo sin pelearte con el animal: espera a que se tumbe solo y estirado, coloca una cinta métrica flexible por el suelo paralela a su cuerpo y anota la cifra. Repítelo dos o tres días distintos y quédate con la mayor. Si tu perro nunca se estira del todo porque su cama actual no se lo permite, mídelo sobre una manta extendida en el suelo.
El margen que hay que dejar
A esa longitud hay que sumarle margen. Un perro no duerme siempre en la misma posición: gira, se desplaza, apoya una pata fuera. Con un margen de unos 10 a 15 cm por lado sobre la medida real tienes una cama que le permite cambiar de postura sin salirse. Con la Lancaster de 100 x 70 cm, eso significa que encaja bien con perros que estirados se quedan claramente por debajo de esa cifra de largo.
Ojo con el ancho: los 70 cm son la dimensión corta. Un perro que duerme muy estirado en diagonal aprovecha más de lo que parece, pero un perro que duerme boca arriba con las patas abiertas necesita anchura real. Obsérvalo unos días antes de decidir.
Qué hacer si tu perro está entre dos tamaños
Sube de tamaño, casi siempre. Una cama algo grande no molesta a nadie: el perro se acurruca en una esquina si le apetece. Una cama corta no tiene arreglo. La excepción es el espacio del que dispones en casa: si la cama va a un hueco concreto, mide el hueco antes que al perro, porque una cama que no cabe donde tiene que ir acaba en un rincón por el que el animal no pasa.
Recuerda que el fabricante llama a estas medidas aproximadas. Es la fórmula habitual en textil, donde el corte y el relleno introducen tolerancias. Si tu hueco es justo, deja un par de centímetros de holgura o pide la medida exacta por escrito.
La gama Lancaster por tamaños
La línea aparece en el catálogo del proveedor en tres tamaños y dos colores. Estos son los datos logísticos declarados para las versiones en marrón, útiles si dudas entre tallas o si te importa el bulto que va a llegar a casa:
| Tamaño declarado | Alto declarado | Peso del bulto | Encaja con |
| 80 x 60 cm | 17 cm | 2,96 kg | Perro que estirado se queda holgadamente por debajo de 80 cm |
| 100 x 70 cm | 17 cm | 4,78 kg | Perro que estirado se queda holgadamente por debajo de 100 cm |
| 120 x 90 cm | 17 cm | 6,52 kg | Perro que estirado supera los 100 cm o que duerme muy desparramado |
La columna de la derecha es una regla de encaje geométrico a partir de las medidas, no una recomendación del fabricante por peso ni por raza. El fabricante no publica esa recomendación, y por eso no vas a encontrar aquí una tabla de kilos.
Poliéster: qué puedes esperar del tejido y qué no
La ficha dice poliéster y se queda ahí. No dice gramaje, ni tipo de hilo, ni acabado. Aun así, saber cómo se comporta la fibra en general te ayuda a tener expectativas realistas.
Lo que suele hacer bien una fibra sintética
- Absorbe poca agua. Frente al algodón, el poliéster retiene menos humedad, así que se seca antes tras un lavado y tolera mejor un paño húmedo para una limpieza rápida.
- No lo atacan las polillas. Es una fibra sintética, así que el problema clásico de las mantas de lana guardadas en verano no aplica.
- Mantiene bien el color. Los tintes sobre poliéster suelen aguantar los lavados a temperatura baja mejor que sobre fibras naturales. Eso no significa que el color de este modelo esté teñido de una manera concreta: el fabricante no lo declara.
- Se arruga poco. Tras el lavado recupera forma sin planchado, cosa que agradecerás con una pieza de este tamaño.
Lo que la fibra no hace por sí sola
- No es impermeable. Poliéster no equivale a barrera contra líquidos. Sin un tratamiento o una membrana declarados, un charco de orina llega al relleno.
- No es antidesgarro. La resistencia a las uñas depende del tipo de tejido y de la densidad del hilo, datos que aquí no constan.
- No repele el pelo por arte de magia. El pelo corto y duro se clava en cualquier textil. Lo que reduce el problema es la rutina de cepillado del tejido, no la fibra.
- No aguanta calor alto. Las fibras sintéticas se deforman con temperaturas elevadas. Ahí está el motivo del límite de 30º de la etiqueta y de la prudencia con la secadora.
Lo que no sabemos del relleno
Este es el punto donde más se inventa en las fichas de camas para perro. Verás descripciones que hablan de espumas de alta densidad, de fibra hueca siliconada o de núcleos viscoelásticos. Para este modelo concreto, el fabricante no publica nada de eso. No sabemos si el interior es un cojín de fibra, una plancha de espuma o una mezcla, ni con qué densidad.
Consecuencia práctica: no puedes prever con datos cuánto tardará en apelmazarse, y tampoco puedes compararla en ese punto con otra cama que sí publique la densidad. Si el soporte es tu prioridad absoluta —por ejemplo, para un perro con problemas de movilidad—, busca productos cuya ficha declare expresamente el material del núcleo, y consulta con un profesional veterinario qué tipo de superficie le conviene a tu animal.
Lavado y mantenimiento con lo que la etiqueta declara
Los 30º mandan
La ficha declara lavable a 30º. Ese número es un techo, no una sugerencia. Subir la temperatura buscando una limpieza más profunda es la vía rápida para encoger el tejido, deformar la funda o estropear el interior. Si lo que buscas es higiene, la combinación que funciona es lavado a temperatura baja más secado completo, no agua caliente.
La ficha no dice si el lavado es a máquina o a mano. Antes del primer lavado, lee la etiqueta textil cosida al producto: es la que manda sobre cualquier descripción de catálogo, y suele traer los pictogramas de lavado, lejía, secado, planchado y limpieza en seco. Si los símbolos contradicen lo que leíste en la web, haz caso a la etiqueta y guarda una foto de ambas cosas.
La funda con cremallera
Que la funda salga es la característica más práctica de esta cama, y sí consta en la ficha. Te permite lavar solo la parte que está en contacto con el animal sin meter en el tambor todo el volumen del relleno. Tres avisos:
- Cierra la cremallera antes de lavar. Una cremallera abierta engancha el tejido y estropea el propio deslizador.
- No fuerces la funda al volver a montarla si el interior está húmedo. Un relleno que se guarda húmedo dentro de una funda cerrada es una fuente de olor asegurada.
- La ficha no dice que el relleno interior sea lavable. Da por supuesto que no lo es hasta que la etiqueta diga lo contrario.
La rutina entre lavados
El lavado completo debería ser lo excepcional, no lo habitual. Lo que mantiene una cama presentable es lo que haces entre medias:
- Aspira una vez por semana con el accesorio de tapicería. Retira el pelo antes de que se incruste en el tejido.
- Pasa un cepillo de goma o una manopla de silicona en seco. Arrastra el pelo corto mucho mejor que un aspirador.
- Sácala al balcón y sacúdela cada pocos días. Suelta polvo, arenilla y restos de hierba del paseo.
- Dale la vuelta cada pocas semanas para repartir el uso, igual que harías con un colchón. Si tu perro siempre se tumba en el mismo lado, esto retrasa la aparición de una zona hundida.
- Revisa costuras y cremallera al cambiar la funda. Un hilo suelto detectado a tiempo se remata en dos minutos; un descosido de veinte centímetros ya no.
El secado es la mitad del trabajo
Sin dato de aptitud para secadora, seca al aire. Extiende la funda del derecho, a la sombra y en un sitio ventilado. El sol directo intenso durante horas castiga los colores y las fibras sintéticas; la sombra con corriente seca casi igual de rápido y no estropea nada.
Con el relleno, la clave es la paciencia: una pieza gruesa puede tardar más de un día en secar por dentro aunque por fuera esté seca al tacto. Antes de devolvérsela al perro, aprieta el centro con la mano y comprueba que no queda frío ni humedad.
Olores y manchas
Para el olor de fondo, el bicarbonato sódico espolvoreado sobre la superficie, una hora o toda la noche de reposo y luego aspirado, resuelve mucho más de lo que parece y no deja residuos perfumados que puedan resultar molestos para el olfato del animal.
Para una mancha reciente, actúa en caliente: retira el exceso con papel absorbente sin frotar —frotar la extiende y la mete en la fibra—, y después limpia con un paño humedecido en agua con muy poco detergente neutro. Evita suavizantes y ambientadores textiles: dejan una película perfumada que a muchos perros les desagrada y que puede hacer que rechacen su propia cama.
Una cama que huele a producto de limpieza no es una cama limpia para el perro: es una cama que le resulta ajena.
Dónde colocarla para que la use de verdad
Puedes comprar la cama perfecta y que el perro no la pise. Casi siempre el problema no es el producto, es la ubicación.
El perro ya te ha dicho dónde quiere dormir
Antes de decidir el sitio, observa dónde se tumba tu perro por su cuenta durante una semana. Los perros eligen posición por criterios muy estables: control visual de la puerta por la que entra la gente, cercanía al grupo familiar, temperatura y ausencia de tránsito. Coloca la cama en ese punto y la adopción es inmediata. Colócala en el sitio que te viene bien a ti para decorar y empieza la negociación.
Suelo frío, corrientes y radiadores
Una cama con volumen ya separa al animal del suelo, y eso importa en invierno sobre baldosa o gres. Aun así, evita los tres sitios problemáticos: el paso de una corriente entre dos ventanas, el contacto directo con un radiador —el calor seco prolongado reseca la piel y estropea el textil— y la zona de sol de mediodía en verano, donde la cama se convierte en una trampa de calor.
Convivencia, niños y otros animales
La cama del perro debería ser territorio suyo. Si en casa hay niños pequeños, conviene establecer desde el principio que cuando el perro está en su cama no se le molesta: es la manera más simple de prevenir situaciones de tensión y de darle al animal un lugar donde retirarse. Si conviven varios perros, ten en cuenta que compartir superficie de descanso no siempre les apetece, por mucho que quepan.
Si tu perro pasa horas solo y muestra signos de malestar cuando te vas, una cama no resuelve eso. Es un problema de conducta que se aborda con un plan de trabajo. Para orientarte sobre por dónde empezar, tenemos una guía sobre rutinas y alimentación en perros con ansiedad por separación, y en cualquier caso lo que toca es consultarlo con un profesional de la conducta canina o con tu clínica habitual.
Perro mayor, cachorro o perro que escarba: tres escenarios distintos
Perros mayores
Con la edad cambian dos cosas: cuesta más levantarse del suelo y el descanso se vuelve más largo y más sensible a la superficie. Una cama con volumen aísla del frío y evita que el animal duerma sobre baldosa, y eso es un beneficio de confort real.
Ahora bien, sé prudente con lo que una cama puede hacer. Una cama no trata la artrosis, no previene la displasia y no sustituye a un tratamiento. Si tu perro cojea, se levanta con dificultad, se queja al cambiar de postura o ha dejado de subir al sofá, eso lo valora un profesional veterinario, y cuanto antes mejor. La superficie de descanso es una pieza del confort, no una terapia. Si te interesa el enfoque de las camas con soporte, tenemos una comparativa general de camas ortopédicas para perros y una ficha de cama elevada transpirable, con la misma advertencia: mira siempre qué declara cada ficha.
Cachorros en fase de mordisqueo
Un cachorro en plena dentición muerde lo que pilla, y la cama es un objetivo evidente. Ninguna cama textil es indestructible, y esta tampoco declara serlo. Lo que puedes hacer:
- No dejes al cachorro solo con la cama hasta que haya pasado la fase más intensa. Con supervisión, redirige el mordisco a un juguete adecuado cada vez que empiece con el tejido.
- Ten alternativas de mordida disponibles y rotadas, para que la cama no sea el objeto más interesante de la habitación.
- Repara cualquier descosido en cuanto aparezca. Un agujero pequeño se convierte en una boca abierta en dos días, y el relleno suelto puede acabar ingerido.
- Si tu perro traga trozos de tejido o de relleno, deja de usar la cama y consúltalo. Una obstrucción es una urgencia, no una anécdota.
El perro que escarba antes de tumbarse
Rascar la superficie antes de acostarse es una conducta normal, heredada de la costumbre de acondicionar un lecho. No hay que corregirla, pero sí conviene tenerla en cuenta: es la principal causa de desgaste del tejido en la zona central. Dos medidas simples reducen el daño: mantener las uñas del perro a una longitud correcta y girar la cama con regularidad para que el desgaste no se concentre siempre en el mismo punto.
Cómo conseguir que la estrene sin dramas
Un producto nuevo huele a producto nuevo, y para un perro ese olor es información. La transición se hace en tres pasos y suele resolverse en pocos días:
- Airea la cama antes de dársela. Déjala desplegada un día en un cuarto ventilado. El olor a textil recién fabricado se disipa solo.
- Pon algo suyo encima. Una manta vieja, una camiseta usada tuya o el trapo con el que la secas después del paseo. Traslada el olor familiar a la superficie nueva y acorta el rechazo inicial.
- No lo obligues a subirse. Deja la cama en el sitio elegido, premia cuando se acerque o se tumbe por su cuenta y retira la cama antigua solo cuando ya use la nueva con normalidad. Forzar a un perro a tumbarse donde no quiere consigue justo lo contrario.
Si pasadas un par de semanas sigue sin acercarse, cambia primero la ubicación antes de dar por perdida la cama. En la mayoría de los casos el rechazo es de sitio, no de producto.
Higiene, pelo y convivencia
La cama del perro es uno de los focos de suciedad de la casa que menos se limpia y más se nota. Con una rutina básica, el problema desaparece.
Si en casa hay alguien con síntomas alérgicos, ten presente que la cama concentra pelo, caspa y polvo. Lavarla con regularidad y aspirar la zona ayuda a reducir la carga ambiental, pero eso no es un tratamiento ni un diagnóstico: cualquier cuadro alérgico lo valora un profesional sanitario, y las alergias del propio perro las valora su clínica. En esa línea tenemos contenido sobre cómo identificar signos de alergia en un perro, siempre como orientación previa a la consulta.
Un apunte de sentido común sobre el color: el marrón oscuro disimula mejor las marcas de tierra y de patas húmedas que un tono claro, y en cambio hace más visible el pelo de un perro de capa clara. Si eso te importa, es un criterio legítimo para elegir entre las versiones de color de la gama; no es una diferencia de calidad.
Precio, descuento permanente y qué dice la norma
El importe tachado y el -10 %
Esta tienda muestra un banner de -10 % aplicado a todo el catálogo y activo de forma continuada, no una promoción con fecha de inicio y de fin. Eso tiene una consecuencia que conviene que conozcas: cuando un descuento se aplica de forma permanente, el importe tachado deja de funcionar como precio de referencia en el sentido del artículo 20 de la Ley 7/1996 de Ordenación del Comercio Minorista, en la redacción que le dio el Real Decreto-ley 24/2021 al transponer la Directiva (UE) 2019/2161. Esa norma exige que el precio anterior anunciado sea el más bajo aplicado durante los treinta días previos.
Lo dejamos dicho porque es información que te corresponde tener. El importe que se cobra es el que ves en el proceso de pago, y ese es el que debes comprobar antes de confirmar la compra. Si el importe del carrito no coincide con el de la ficha, no confirmes y avisa a la tienda.
Qué comprobar antes de pagar
- El importe final, con impuestos y gastos de envío incluidos, en la pantalla de confirmación.
- La referencia exacta: color, tamaño y código de artículo. Con variantes que solo se diferencian en el color, el error de referencia es el más frecuente.
- El plazo de entrega que se te comunique en el proceso de compra, que es el que obliga, y no una promesa genérica de la ficha.
- El justificante: guarda la confirmación del pedido y la factura. Sin fecha acreditada no hay garantía cómoda de reclamar.
Garantía y devolución: los plazos correctos
Esta parte es la que más veces aparece mal escrita en las fichas de comercio electrónico, incluida la versión anterior de esta misma página. Los plazos correctos en España son estos.
Garantía legal: tres años
Para los bienes comprados a partir del 1 de enero de 2022, la garantía legal de conformidad es de tres años desde la entrega, tras la reforma que introdujo el Real Decreto-ley 7/2021. Los dos años que verás repetidos por medio internet son el plazo antiguo. Durante ese periodo puedes pedir la reparación o la sustitución del producto y, si ninguna de las dos procede, la rebaja del precio o la resolución del contrato.
Aplicado a una cama textil: un descosido que se abre solo al poco de usarla, una cremallera que revienta o un relleno que se apelmaza de forma anómala son supuestos de falta de conformidad, no de desgaste normal. Fotografía el defecto, indica la referencia y la fecha de compra y reclama por escrito.
Desistimiento: catorce días naturales
En una compra a distancia dispones de catorce días naturales desde la recepción para desistir sin tener que justificarte, según los artículos 102 a 108 del Real Decreto Legislativo 1/2007. Y hay un punto que conviene subrayar: tienes derecho a comprobar el producto, es decir, a manipularlo lo necesario para establecer su naturaleza, características y funcionamiento, igual que harías en una tienda física. Abrir la caja y desplegar la cama entra dentro de eso.
Cláusulas que no son válidas
Dos frases circulan por muchas fichas de este sector y ninguna de las dos se sostiene:
- «Solo se admiten devoluciones sin abrir y en el embalaje original.» No es correcto. Conservar el embalaje ayuda a devolver el producto protegido, pero perder el derecho de desistimiento por haberlo abierto no es conforme con la norma. Lo que sí puede ocurrir es que respondas de la disminución de valor si has ido más allá de comprobar el producto.
- «Los productos higiénicos no admiten devolución.» La excepción del artículo 103 se refiere a bienes precintados que no son aptos para devolverse por razones de protección de la salud o de higiene y que se han desprecintado tras la entrega. Una cama textil no encaja ahí por defecto.
Si el proceso de devolución de la tienda te exige algo distinto de lo anterior, tienes derecho a discutirlo apoyándote en la norma. Y si el vendedor no atiende, la vía es la hoja de reclamaciones y el organismo de consumo de tu comunidad autónoma.
Cómo comparar esta cama con otras sin caer en el marketing
Cuando busques alternativas, vas a encontrar fichas con muchísimos más adjetivos que esta. Un método rápido para separar el grano de la paja:
- Cuenta los datos verificables, no las palabras. Composición, medidas, temperatura de lavado, si la funda sale. Si una ficha de mil palabras no te da esos cuatro, es publicidad.
- Desconfía de las cifras sin unidad ni fuente. «Alta densidad» sin kg/m³, «tejido reforzado» sin gramaje o «soporta hasta X kilos» sin ensayo detrás son afirmaciones decorativas.
- Mira la nota media con lupa. Una puntuación que no dice cuántas personas la han emitido ni de dónde salen no significa nada. Esta ficha no publica ninguna, precisamente por eso.
- Compara la misma referencia. Usa el código EAN. Es lo único que garantiza que estás comparando el mismo producto y no una versión distinta con nombre parecido.
- Calcula el coste por año, pero con honestidad. No sabes cuánto va a durar ninguna de las dos camas, así que el cálculo solo sirve como orden de magnitud, no como argumento de venta.
Si quieres seguir explorando la categoría dentro de la tienda, tenemos una visión general de camas para perro, una ficha de cama Trixie Mila y otra de cama tipo donut de pelo largo, cada una con sus propios datos declarados y sus propias lagunas.
Marrón o gris: la diferencia declarada es el color
La gama Lancaster de 100 x 70 cm existe en marrón y en gris. Conviene decirlo con claridad: en el catálogo del proveedor, lo único que distingue una versión de la otra es el color. Composición, medidas aproximadas, características de lavado, tipo de funda, alto declarado y peso del bulto coinciden punto por punto.
Si alguien te vende diferencias técnicas entre ambas, pídele que te las señale en la ficha del fabricante. Elige por el color que mejor encaje con tu casa y con la capa de tu perro, y no le des más vueltas.
Qué se ha retirado de esta página y por qué
La versión anterior de esta ficha llevaba una capa de texto generada en lote que afirmaba cosas que no eran ciertas. Se ha eliminado entera. Estas eran las clases de contenido retiradas:
- Una puntuación del producto presentada como valoración propia, sin ninguna valoración detrás. No existía tal sistema de recogida de opiniones.
- Una sección de opiniones de compradores que resumía lo que supuestamente decían los usuarios del producto. No procedía de ningún comprador.
- Un porcentaje atribuido a la lectura de valoraciones negativas, sin fuente ni recuento posible.
- Varias anécdotas de familiares, vecinos y conocidos, con nombres y perros concretos, presentadas como experiencia de primera mano de quien escribía. Eran ficción.
- Especificaciones técnicas que el fabricante no publica: tipo y densidad del relleno, gramaje del tejido, tipo de costura, base antideslizante, aptitud para secadora, tipo de teñido y peso máximo de perro soportado.
- Afirmaciones sobre el comportamiento del producto en escenarios concretos —humedad, sol, suelo radiante, perros que orinan— que ninguna ficha respalda.
- Una coletilla de autoría que afirmaba una verificación previa del producto y del servicio posventa que nunca se hizo.
- Enlaces cruzados a artículos de otras categorías, sin relación con el descanso del perro.
- Plazos legales incorrectos: dos años de garantía en lugar de tres, y una devolución condicionada a no abrir el producto y a conservar el embalaje.
Lo que queda es más corto y menos vistoso. También es lo único que se puede sostener con la ficha en la mano.
Preguntas frecuentes
¿Qué medidas tiene exactamente?
La ficha del fabricante declara unas medidas aproximadas de 100 x 70 cm, y el feed logístico del proveedor añade un alto de 17 cm y un peso de bulto de 4,78 kg. La palabra aproximadas es del propio fabricante: si necesitas la medida al milímetro porque el hueco es justo, pídela por escrito antes de comprar.
¿De qué material está hecha?
Poliéster, según la ficha. No se detalla el gramaje del tejido ni el tipo o la densidad del relleno interior. Cualquier cifra de densidad que leas sobre este modelo no sale de la ficha oficial.
¿Se puede lavar a máquina?
La ficha indica lavable a 30º y funda con cremallera extraíble y lavable, pero no especifica si el lavado es a máquina o a mano, ni si el relleno interior admite lavado. Sigue la etiqueta textil cosida al producto, que manda sobre cualquier descripción del catálogo.
¿La funda se quita del todo?
Sí, la ficha declara funda con cremallera extraíble y lavable. No indica si el interior es una pieza única o varias, ni por cuántos lados recorre la cremallera.
¿Para qué tamaño de perro sirve?
No hay rango de peso ni de talla publicado por el fabricante, así que desconfía de cualquier cifra que encuentres. El método fiable es medir a tu perro tumbado y estirado de lado, de la nariz a la base de la cola, y comprobar que esa medida cabe dentro de los 100 cm con margen suficiente para que pueda cambiar de postura.
¿Es impermeable o vale para una terraza?
La ficha no declara impermeabilidad, tratamiento hidrófugo ni aptitud para exterior. Sin ese dato, trátala como cama de interior. Para un perro con escapes de orina o para una zona expuesta a la lluvia, necesitas un producto que declare expresamente esa función.
¿Puedo meterla en la secadora?
No consta. Cuando un fabricante no declara aptitud para secadora, lo prudente es secar al aire, a la sombra y con la pieza bien extendida. El calor de una secadora puede encoger o deformar tejidos y rellenos sintéticos.
¿Qué garantía tiene?
La garantía legal de conformidad en España es de tres años desde la entrega para lo comprado a partir del 1 de enero de 2022, según el Real Decreto-ley 7/2021. Guarda el justificante de compra: es lo que acredita la fecha.
¿Y si a mi perro no le gusta?
Tienes catorce días naturales desde la recepción para desistir sin justificarte, según los artículos 102 a 108 del Real Decreto Legislativo 1/2007, y derecho a comprobar el producto como lo harías en una tienda. Que te exijan devolverla sin abrir o con el embalaje original intacto no es conforme con esa norma.
¿Por qué hay un importe tachado si el descuento es permanente?
Porque el -10 % de esta tienda se aplica por un banner activo en todo el sitio y de forma continuada, no por una promoción con fechas. Con un descuento permanente, el importe tachado no cumple la función de precio de referencia que exige el artículo 20 de la Ley 7/1996, en la redacción del Real Decreto-ley 24/2021. Fíjate siempre en el importe del proceso de pago.
¿En qué se diferencia de la versión gris?
En el color, y hasta donde llega la información publicada, en nada más. Composición, medidas, características de lavado y peso del bulto coinciden en las dos versiones de 100 x 70 cm.
¿Esta página recoge opiniones de compradores?
No. Esta ficha no publica ninguna nota media ni recuento de valoraciones, porque no existe un sistema que las recoja. Lo que había antes se ha retirado por no corresponder a compradores reales. El día que exista una recogida auténtica, se publicará indicando su origen.
¿Merece la pena frente a una cama mucho más barata?
Depende de lo que compares. Una cama de gama baja puede cumplir perfectamente si el perro es pequeño, cuidadoso y la cama va a un sitio protegido. Lo que no puedes hacer es comparar duraciones, porque ninguna de las dos publica datos de resistencia. Compara lo que sí es comparable: medidas útiles, si la funda sale, la temperatura de lavado y el respaldo de garantía y devolución.