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Comecan
Cocina Canaria

Carajacas de Hígado y Cebolla: ¡Un Bocado de Canarias!

Equipo Comecan 2026-04-23 9 min de lectura

Respuesta rapida

Las carajacas de hígado y cebolla son una tapa canaria sencilla pero deliciosa. Se preparan con hígado de cerdo, cebolla caramelizada y especias, enrolladas en un fino velo de masa. ¡Un sabor auténtico de las Islas!

¿Te acuerdas de esas tardes en casa de tu abuela, con olor a cocina y a guisos que te calentaban el alma? A mí sí. Las carajacas de hígado y cebolla me transportan directamente a esas memorias. No son un plato para todos los paladares, lo sé, pero si te atreves a probarlas, te aseguro que te sorprenderán. Hoy te voy a enseñar a hacerlas como las hacía mi abuela, con todo el cariño y sabor de Canarias.

¿Qué son exactamente las carajacas canarias?

Las carajacas son una especie de croquetas o rollitos fritos, típicos de la gastronomía canaria, especialmente de la isla de Gran Canaria. Aunque existen variantes con carne de cerdo, pollo o bacalao, las de hígado y cebolla son las más tradicionales y las que más me gustan. Su origen es humilde, un plato de aprovechamiento que las abuelas canarias preparaban para no desperdiciar nada. ¿Sabías que antiguamente se usaba el hígado de conejo o liebre, dependiendo de la caza del momento? Hoy en día, el hígado de cerdo es el más común, y te aseguro que el resultado es espectacular.

No son un plato que encuentres en restaurantes de alta cocina, sino más bien en bares de tapas, mercados o directamente en las casas de los canarios. Son un bocado sencillo, pero con un sabor intenso y reconfortante. A veces, se les añade un poco de pimentón dulce o picante para darles un toque extra de sabor. ¿Te imaginas el aroma que invade la cocina cuando se están friendo?

Ingredientes para unas carajacas de hígado y cebolla de infarto

Para preparar unas carajacas dignas de una abuela canaria, necesitarás los siguientes ingredientes:

  • 500g de hígado de cerdo fresco
  • 2 cebollas grandes
  • 100g de harina de trigo
  • 1 huevo
  • 1 vaso de leche
  • Aceite de oliva virgen extra (para freír)
  • Sal
  • Pimienta negra
  • Pimentón dulce (opcional)
  • Perejil fresco picado (opcional)

La calidad del hígado es fundamental. Busca uno de color rojo intenso y textura firme. Evita los hígados con manchas o aspecto viscoso. La cebolla, por su parte, debe ser dulce y jugosa. Yo prefiero la cebolla blanca, pero puedes usar la que más te guste. Recuerdo una vez que mi abuela usó cebolla morada por error, ¡y el sabor era completamente diferente! Aunque no estaba mal, no era lo mismo.

Paso a paso: La receta tradicional de las carajacas

¡Manos a la obra! Aquí te dejo la receta paso a paso:

  1. Prepara el hígado: Limpia el hígado, retira las venas y córtalo en trozos pequeños.
  2. Sofríe la cebolla: Pica finamente las cebollas y sofríelas en aceite de oliva a fuego lento hasta que estén caramelizadas. Este paso es , ya que la cebolla le dará todo el sabor a las carajacas.
  3. Cocina el hígado: Añade el hígado a la cebolla y cocina hasta que esté dorado. Sazona con sal, pimienta y pimentón dulce (si lo usas).
  4. Tritura la mezcla: Tritura el hígado y la cebolla hasta obtener una pasta homogénea. Puedes usar una batidora o un robot de cocina.
  5. Prepara la masa: En un bol, mezcla la harina, el huevo y la leche hasta obtener una masa líquida y sin grumos.
  6. Combina y enrolla: Añade la pasta de hígado y cebolla a la masa y mezcla bien. Extiende la masa sobre una superficie enharinada y corta círculos de unos 8-10 cm de diámetro. Rellena cada círculo con un poco de la mezcla de hígado y cebolla y enrolla para formar las carajacas.
  7. Fríe: Calienta abundante aceite de oliva en una sartén y fríe las carajacas hasta que estén doradas y crujientes.
  8. Escurre: Retira las carajacas de la sartén y colócalas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.

¿Te parece complicado? ¡Para nada! Con un poco de práctica, te saldrán perfectas. Y recuerda, la paciencia es la clave para caramelizar la cebolla a la perfección.

Variaciones y consejos para unas carajacas perfectas

Aunque la receta tradicional es deliciosa, puedes experimentar con diferentes variaciones. Por ejemplo, puedes añadir un poco de vino blanco al sofrito de cebolla para darle un toque más sofisticado. También puedes usar diferentes especias, como comino o cilantro. ¿Has probado a añadir un poco de ajo picado al sofrito? ¡Queda increíble! Otra opción es rebozar las carajacas en pan rallado antes de freírlas para que queden más crujientes.

Un consejo importante: no frías las carajacas a fuego demasiado alto, ya que se quemarán por fuera y quedarán crudas por dentro. Lo ideal es freírlas a fuego medio-bajo, dándoles la vuelta de vez en cuando para que se cocinen de manera uniforme. Y no te olvides de escurrirlas bien para eliminar el exceso de aceite. ¿Quieres saber un secreto? Mi abuela siempre añadía una pizca de nuez moscada a la masa, ¡le daba un toque especial!

Maridaje perfecto: ¿Con qué acompañar tus carajacas?

Las carajacas de hígado y cebolla son una tapa perfecta para acompañar con una copa de vino tinto seco, como un vino de Lanzarote o un vino de Tenerife. También puedes maridarlas con una cerveza canaria bien fría, como una Dorada o una Tuborg. ¿Prefieres algo sin alcohol? Un zumo de naranja natural o un refresco de cola también son buenas opciones.

En Canarias, es costumbre servir las carajacas con un poco de mojo picón, una salsa típica canaria hecha con pimientos, ajo, comino y aceite de oliva. El contraste entre el sabor intenso de las carajacas y el picante del mojo es simplemente delicioso. ¿Te atreves a probarlo? Y si te gustan las tapas, puedes acompañar las carajacas con unas papas arrugadas con mojo, unos quesos canarios o unas gambas al ajillo. ¡Un festín de sabores canarios!

Tipo de CarajacaSabor
Hígado y CebollaIntenso, ligeramente amargo, reconfortante
Carne de CerdoSuave, sabroso, tradicional
PolloLigero, delicado, ideal para niños
BacalaoSalado, intenso, perfecto para los amantes del pescado

Preguntas frecuentes

¿Puedo congelar las carajacas?

Sí, puedes congelar las carajacas ya fritas. Déjalas enfriar completamente antes de meterlas en un recipiente hermético o en una bolsa de congelación. Para recalentarlas, puedes freírlas de nuevo o calentarlas en el horno.

¿Puedo usar otro tipo de hígado?

Sí, puedes usar hígado de pollo o de ternera, pero el sabor será diferente. El hígado de cerdo es el más tradicional y el que mejor combina con la cebolla.

¿Qué tipo de harina puedo usar?

Puedes usar harina de trigo normal o harina de trigo integral. También puedes usar harina de maíz para obtener una textura más crujiente.

¿Cómo puedo evitar que las carajacas se deshagan al freírlas?

Asegúrate de que la masa esté bien compacta y de que el aceite esté a la temperatura adecuada. No frías demasiadas carajacas a la vez, ya que esto puede bajar la temperatura del aceite.

¿Puedo hacer las carajacas sin huevo?

Sí, puedes sustituir el huevo por un poco más de leche o por un plátano machacado. El huevo ayuda a ligar la masa, pero no es imprescindible.

Conclusion. Las carajacas de hígado y cebolla son mucho más que una simple tapa. Son un pedacito de la historia y la cultura canaria, un bocado que te transporta a la infancia y a los sabores de la abuela. Si te atreves a prepararlas, te aseguro que no te arrepentirás. ¡Anímate a probar esta delicia canaria y comparte el sabor de las Islas con tus seres queridos!

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Escrito por Equipo Comecan

Contenido revisado y actualizado el 2026-04-23.