Ficha de producto · Pienso seco adulto

Pienso Wolfsblut Adulto Calabaza Reno 12,5 Kg

Un pienso seco de mantenimiento para perro adulto cuyo reclamo son dos ingredientes que casi no verás en el lineal español: reno como fuente de proteína animal y calabaza como ingrediente vegetal. Aquí te contamos qué significa eso de verdad, para qué perro encaja y en qué se diferencia de las otras tres referencias Wolfsblut de 12,5 kg que vendemos.

Por Equipo ComeCan··Lectura 18 min
TipoPienso seco completo
EtapaAdulto
Formato12,5 kg
Precio98.42 €

Respuesta corta: qué es y para quién es

El Wolfsblut Adulto Calabaza Reno 12,5 kg es un pienso seco completo para perro adulto de la marca alemana Wolfsblut. Su rasgo distintivo es la fuente de proteína animal que da nombre a la receta: reno, un cérvido que prácticamente ningún perro criado en España ha probado nunca. El ingrediente vegetal que la acompaña en el nombre es la calabaza.

Encaja bien si buscas rotar la proteína de tu perro adulto, si tu veterinario te ha sugerido probar una fuente que el animal no haya comido antes, o si simplemente quieres salir del circuito pollo-ternera-cordero-salmón. Encaja mal en tres casos: cachorros (esta receta es de mantenimiento adulto), perros con una enfermedad diagnosticada que requiera dieta veterinaria, y perros pequeños para los que un saco de 12,5 kg tardaría medio año en vaciarse.

Y hay una cosa que este pienso no es, por mucho que la palabra «reno» invite a pensarlo: no es un tratamiento. Un alimento para animales de compañía no cura, no previene y no diagnostica nada, y así lo exige el Reglamento (CE) 767/2009 sobre comercialización y utilización de piensos. Si tu perro se rasca, tiene otitis de repetición o diarreas crónicas, la primera parada es el veterinario, no el buscador.

Reno: qué significa realmente «proteína poco habitual»

La expresión que se usa en el sector es proteína novel, traducción algo torpe del inglés novel protein. Y conviene entender qué quiere decir, porque se vende como si fuera una virtud del ingrediente y en realidad es una propiedad del historial de tu perro.

Una proteína es «novel» cuando ese animal concreto no la ha comido nunca. El reno lo es para casi cualquier perro español, porque la industria del pienso en España se apoya en pollo, pavo, ternera, cerdo, cordero, salmón y pescado blanco. Un perro de ocho años que ha pasado por seis marcas distintas ha visto, con casi total seguridad, todas esas proteínas. Al reno no lo ha visto ninguna.

Por qué eso interesa: el sistema inmunitario reacciona frente a lo que reconoce. Una hipersensibilidad alimentaria se desarrolla frente a una proteína a la que el animal ha estado expuesto de forma repetida. Una fuente nueva parte, por definición, sin ese historial de exposición.

Que una proteína sea nueva para tu perro no significa que vaya a resolver nada. Significa que es una carta que todavía no has jugado. Cuándo jugarla, y si merece la pena jugarla, lo decide quien ha explorado al animal.

Aquí es donde hay que ser muy preciso, porque es el punto donde más páginas de internet se pasan de frenada. Un pienso comercial de proteína poco habitual no es una dieta de eliminación. Son dos cosas distintas con objetivos distintos, y confundirlas es lo que hace que muchos propietarios pierdan meses.

Pienso comercial de proteína poco habitual frente a dieta de eliminación veterinaria
AspectoPienso comercial de proteína poco habitualDieta de eliminación prescrita
Para qué sirveAlimentar a un perro adulto sano ampliando el abanico de proteínas de su dietaHerramienta diagnóstica para identificar si los síntomas se relacionan con la comida
Quién lo decideEl propietario, en la tiendaEl veterinario, tras explorar al animal y descartar otras causas
Otras proteínas en la recetaPuede llevar grasas, hidrolizados o derivados de otras especies; hay que leer la lista completaSe elige precisamente para que no haya ninguna otra fuente proteica
Duración del ensayoNo hay ensayo: es la comida del día a díaPeriodo cerrado y estricto que fija el veterinario, sin premios ni sobras
Valor diagnósticoNinguno por sí soloEl de la prueba, si se hace con la disciplina que exige
Qué pasa si te lo saltasNada: es un pienso másEl resultado no vale y hay que empezar de cero

La diferencia práctica es enorme. Puedes darle este pienso tres meses, ver que sigue rascándose y concluir que «el reno no le funciona», cuando lo que ha pasado es que ha seguido comiendo el premio de pollo del paseo, el queso de la cena y la galleta de la vecina. Una prueba de eliminación de verdad no admite ninguna de esas tres cosas.

Si estás en esa situación, tenemos dos lecturas que van al grano: cómo funciona una dieta de eliminación en perros con sospecha de alergia y las señales que hacen sospechar de una alergia alimentaria. Ninguna de las dos sustituye la consulta: te sirven para llegar a ella sabiendo qué preguntar.

Contaminación cruzada: la letra pequeña que nadie mira

Un detalle que conviene conocer antes de comprar cualquier pienso «monoproteico»: las fábricas de alimentación animal producen muchas recetas en las mismas líneas. Para un perro sano eso es irrelevante; para uno en pleno protocolo diagnóstico es la clase de variable que el veterinario controla eligiendo dietas fabricadas con ese requisito. Otra razón por la que un pienso de tienda, este incluido, no reemplaza a una dieta prescrita.

Calabaza: qué pinta una cucurbitácea en un saco de pienso

La calabaza es el segundo apellido de esta receta y es lo que la separa de sus hermanas de la misma marca y formato, que tiran de batata. Merece una explicación honesta, sin convertirla en superalimento.

Todo pienso extrusionado necesita una fracción de almidón. No es una concesión al ahorro: es física del proceso. La extrusión consiste en hacer pasar la masa por un tornillo a presión y temperatura, y sin almidón que gelatinice no hay croqueta que mantenga la forma. La pregunta útil, entonces, no es «¿lleva hidratos?» —los lleva, todos los llevan— sino «¿de dónde salen esos hidratos?».

En este caso, de calabaza. Una fuente vegetal que, además de almidón, arrastra fibra y agua de constitución. La fibra en un alimento para perro no está de relleno: participa en la consistencia de las heces y en el volumen del bolo. Cuánta hay exactamente en esta receta es un dato que figura en los constituyentes analíticos impresos en tu saco, bajo el epígrafe «fibra bruta».

Lo que no vamos a decirte es que la calabaza sea superior a la batata o al arroz: no hay una jerarquía universal de fuentes de hidratos, hay recetas mejor o peor formuladas. Sí es cierto que, si tu perro ya ha probado recetas con batata, esta cambia esa variable sin cambiar de marca ni de formato.

«Sin cereales»: qué dice esa etiqueta y qué no dice

Las recetas de Wolfsblut se comercializan bajo el paraguas de la alimentación sin cereales, y es una de las razones por las que la marca tiene el precio que tiene. Vamos a poner esa etiqueta en su sitio.

Sin cereales es una descripción de composición, no un certificado de calidad. Dice que la receta no lleva trigo, maíz, arroz, cebada ni avena. No dice nada sobre la digestibilidad del producto, sobre el perfil de aminoácidos, sobre la calidad de las grasas ni sobre si el conjunto está bien equilibrado. Hay piensos sin cereales excelentes y piensos sin cereales mediocres, exactamente igual que con arroz.

Tampoco es cierto que un perro no pueda digerir almidón. El perro doméstico no es un lobo con collar: lleva milenios comiendo los restos de la mesa humana. Que una receta prescinda de cereales puede tener sentido para un perro concreto —por ejemplo, si tu veterinario ha identificado una reacción a un cereal determinado— pero no es una mejora automática para todos.

Sobre la discusión que enlaza las dietas sin cereales con la cardiomiopatía dilatada: es un asunto veterinario, abierto y sin conclusión cerrada, y no nos corresponde resolverlo en una ficha de producto. Si tu perro pertenece a una raza con predisposición cardiaca o te preocupa el tema, plantéaselo a tu veterinario antes de elegir receta. Tenemos una página específica sobre pienso grain free donde se recoge el estado de la cuestión con más espacio.

La etiqueta frontal del saco es publicidad. La etiqueta trasera es información obligatoria. Cuando las dos cuentan historias distintas, gana siempre la de atrás.

«Adulto»: por qué esta palabra del nombre no es decorativa

Esta referencia es de mantenimiento para perro adulto. Parece una obviedad y es el error más común al comprar pienso por internet.

La referencia técnica en Europa son las guías nutricionales de FEDIAF, la federación europea de la industria de alimentos para animales de compañía. No la AAFCO estadounidense, que es la que aparece citada en la mitad de los blogs traducidos del inglés y que no es el marco aplicable aquí. FEDIAF separa las necesidades de crecimiento y reproducción de las de mantenimiento adulto, y las diferencias no son un matiz: afectan a la densidad energética, a la proporción de proteína y, muy en particular, al calcio y al fósforo.

Un cachorro de raza grande alimentado con una receta de adulto, o con una de crecimiento mal dosificada, es un problema ortopédico esperando a ocurrir. Por eso, si tu perro todavía está creciendo, la referencia que te toca es la Wolfsblut Cachorro/Junior Carne Batata Caballo de 12,5 kg, no esta.

¿A partir de cuándo un perro es adulto? Depende del tamaño: los perros pequeños completan el crecimiento antes que los grandes, y las razas gigantes son las que más tardan. Es una de esas preguntas que se responde en treinta segundos en la consulta y que no conviene decidir por tu cuenta. Si tienes una raza grande o gigante, echa un vistazo a nuestra guía de pienso para perros de raza grande y gigante.

En el otro extremo, un perro senior sigue siendo adulto a efectos de etiqueta, pero puede necesitar ajustes: mira las opciones para perro mayor y articulaciones.

Las cuatro Wolfsblut de 12,5 kg de ComeCan, comparadas

Vendemos cuatro referencias de esta marca en el mismo formato. Se parecen mucho en la caja y se diferencian en lo único que importa: la fuente de proteína, el ingrediente vegetal y la etapa vital. Esta tabla es para que no compres una pensando que es otra.

Referencias Wolfsblut de 12,5 kg disponibles en ComeCan · comparación por composición declarada en el nombre comercial
ReferenciaProteína que da nombreVegetal que da nombreEtapaCuándo tiene sentido
Calabaza y reno (esta página)Reno · cérvidoCalabazaAdultoPerro adulto al que quieres ofrecer una proteína que casi con seguridad no ha comido nunca, con calabaza en lugar de batata
BúfaloBúfalo · bóvidoNo figura en el nombreAdultoPerro adulto que tolera bien la familia bovina y al que buscas una alternativa a la ternera convencional
Canguro y batataCanguro · marsupialBatataAdultoPerro adulto para el que buscas otra proteína poco habitual, muy alejada de las especies de granja europeas
Cachorro/Junior carne, batata y caballoCaballo · équidoBatataCachorro y juniorPerro todavía en crecimiento: no es intercambiable con ninguna de las tres anteriores

Reno frente a búfalo

La diferencia interesante no es de sabor, es taxonómica. El búfalo es un bóvido, la misma familia que la vaca. El reno es un cérvido, la misma familia que el ciervo y el corzo. Si el historial de tu perro incluye una mala experiencia con la ternera, esa cercanía familiar es justo lo que conviene comentar con el veterinario antes de elegir el de búfalo: la posibilidad de reacción cruzada entre proteínas emparentadas es un tema que se valora caso por caso y que no se resuelve leyendo una tabla. El reno se aleja mucho más de la ternera en el árbol.

Si en cambio tu perro nunca ha tenido problemas con la carne de vacuno y lo que buscas es cambiar de aires, la referencia de búfalo es una opción perfectamente razonable y suele ser mejor recibida por los perros muy tradicionales de paladar.

Reno frente a canguro y batata

Las dos son proteínas poco habituales de manual, y las dos sirven para el mismo propósito general. La elección entre ellas se decide por dos criterios prácticos. El primero, el ingrediente vegetal: esta lleva calabaza y la de canguro lleva batata, así que si ya has probado recetas con batata y quieres cambiar esa variable, la de reno es la que te queda. El segundo, la reserva: si tu veterinario prevé que en el futuro puede necesitar una proteína virgen para un protocolo, rotar entre las dos en pocos meses te deja sin munición.

Reno frente a la de cachorro con caballo

No compiten. La referencia de cachorro/junior está formulada para la etapa de crecimiento y no es adecuada para un adulto de mantenimiento, igual que esta no lo es para un cachorro. Si tienes un perro joven que está a punto de terminar de crecer, ese es exactamente el momento de preguntar en la consulta cuándo toca el cambio, y de hacerlo con la transición progresiva que explicamos más abajo.

Para qué perro encaja este saco (y para cuál no)

Con esto ya se puede hacer una lista honesta.

Encaja si

  • Tu perro es adulto y está sano, con un peso estable y sin patología digestiva ni dermatológica en curso.
  • Quieres rotar la fuente de proteína respecto a lo que come ahora, por criterio propio o porque te lo ha sugerido tu veterinario.
  • Tu perro pesa lo suficiente para vaciar 12,5 kg en unas semanas y no en un semestre.
  • Ya has probado recetas con batata o con arroz y quieres cambiar también el ingrediente vegetal.

No encaja si

  • Tu perro es un cachorro o un junior en crecimiento: la etapa está en el nombre y no es negociable.
  • Tu perra está gestante o lactante: son estados con necesidades propias que se consultan.
  • Tu perro tiene una enfermedad diagnosticada que requiere dieta veterinaria. Para esos casos existen alimentos específicos: mira, por ejemplo, las opciones para perro con problema renal o para perros con problemas digestivos, y llévalo siempre a la consulta antes de cambiar.
  • Estás en mitad de una prueba de eliminación pautada. Cambiar de pienso por tu cuenta durante el protocolo invalida el resultado.
  • Tienes un perro de menos de siete u ocho kilos y no compartes saco con nadie: el formato es demasiado grande y el pienso perderá calidad antes de terminarlo.

Cuánto darle: la ración se calcula, no se estima

La tabla que manda es la impresa en el saco, ordenada por peso del perro. Es el punto de partida, y conviene tratarla como lo que es: una media pensada para un adulto de actividad normal, no una receta médica personalizada.

Tres cosas que cambian el resultado y que la tabla no puede saber:

  1. Si el perro está esterilizado. Las necesidades energéticas bajan tras la esterilización, y mantener la misma ración es la vía rápida al sobrepeso.
  2. Cuánto se mueve de verdad. Un perro con dos paseos cortos al día y otro que hace veinte kilómetros el fin de semana no comen igual. Si el tuyo entra en la segunda categoría, mira lo que cambia en un perro deportista.
  3. Su condición corporal. El objetivo no es un número en la báscula: es que se le noten las costillas al tacto sin verlas, con cintura marcada vista desde arriba. Ese es el indicador que usa tu veterinario.

Y una regla operativa que arregla más problemas de peso que ninguna otra: pesa la ración con una báscula de cocina. El vaso medidor es cómodo y es la razón por la que medio parque va con tres kilos de más; la densidad del pienso varía entre recetas y el mismo vaso pesa cosas distintas según la marca. Tienes el detalle en nuestra guía de cuánto pienso dar a un perro con tabla por peso.

Reparte la cantidad diaria en dos tomas si tu perro es de talla media o grande. Y ten agua fresca disponible todo el día: un pienso seco lleva poca humedad y el animal la compensa bebiendo.

La transición: siete a diez días, sin atajos

Cambiar de pienso de golpe es la causa número uno de heces blandas al estrenar saco, y luego se culpa al producto. El procedimiento es aburrido y funciona:

  • Días 1 a 3: tres cuartas partes del pienso de siempre y una cuarta parte del nuevo.
  • Días 4 a 6: mitad y mitad.
  • Días 7 a 9: una cuarta parte del antiguo y tres del nuevo.
  • Día 10: ración completa del nuevo.

Si tu perro tiene el aparato digestivo delicado, estira cada tramo. Si aparecen vómitos, diarrea persistente o el animal deja de comer, para y llama al veterinario: eso ya no es adaptación. Lo explicamos con más detalle en cómo cambiar el pienso de un perro sin que le siente mal.

Una proteína que el perro no conoce puede pedir más paciencia que un cambio entre dos piensos de pollo. Si el tuyo es selectivo, alarga la transición en lugar de forzar, y evita añadir algo apetitoso por encima: entonces no sabrás si acepta el pienso o el aderezo.

Un saco de 12,5 kg abierto: cómo no estropearlo

El formato grande sale mejor por kilo, pero solo si el pienso llega al fondo del saco en buen estado. Lo que degrada un pienso seco una vez abierto es la combinación de aire, luz, calor y humedad, que oxida las grasas de la receta. Un pienso oxidado pierde palatabilidad y valor nutricional, y el perro suele notarlo antes que tú.

Cuatro medidas que cuestan nada:

  • No vacíes el saco en el contenedor. Mete el saco entero, doblado y cerrado, dentro del recipiente hermético. La bolsa original es una barrera de calidad y, además, es donde están impresos el lote y la fecha de consumo preferente.
  • Sitio fresco, seco y sin sol directo. Un armario interior antes que el garaje o la terraza.
  • Cierra bien cada vez. Expulsa el aire al doblar, usa el cierre del saco si lo trae y una pinza si no.
  • Lava el recipiente entre sacos. El residuo graso del fondo se enrancia y contamina el pienso nuevo. Agua caliente, jabón, secado completo.

Cómo leer la etiqueta de este saco (y de cualquier otro)

Aquí está el consejo con más recorrido de toda la página, porque te sirve para este pienso y para todos los que compres en tu vida. El Reglamento (CE) 767/2009 obliga a que un alimento completo para animales de compañía declare una serie de datos, y esos datos están en tu saco aunque el marketing frontal no los mencione.

Qué mirar en la etiqueta trasera de un pienso y por qué
Apartado de la etiquetaQué encuentras ahíPor qué te importa
Lista de ingredientesLos componentes ordenados de mayor a menor pesoEs donde ves qué ocupa el primer lugar de verdad y si hay más fuentes animales además de la que da nombre a la receta
Constituyentes analíticosProteína bruta, grasa bruta, fibra bruta, cenizas brutas y humedad cuando procedeSon las cifras comparables entre marcas; sin ellas no puedes contrastar dos piensos
AditivosVitaminas, oligoelementos, conservantes y antioxidantes con su función declaradaAquí se ve, entre otras cosas, con qué se conserva la grasa de la receta
Instrucciones de usoLa tabla de raciones por peso y las indicaciones de conservaciónEs tu punto de partida para calcular la cantidad diaria
Consumo preferente y loteFecha y número de lote impresos, normalmente en la soldadura o el lateralEs lo que se pide en cualquier incidencia y lo que determina hasta cuándo el fabricante garantiza el producto
Explotación responsableNombre y dirección del operador que comercializa el pienso en la UEEs a quien corresponde responder de la composición declarada

Dos avisos prácticos sobre este saco en concreto. Primero: los valores de minerales que circulan por las fichas de distribuidor en internet se repiten literalmente entre referencias distintas de la marca, así que no los uses para comparar; el dato bueno es el impreso en tu bolsa. Segundo: la lista de ingredientes es el sitio donde comprobar si además del reno hay otras fuentes animales en la receta, cosa que importa mucho si tu perro está en seguimiento por sospecha de reacción alimentaria.

Para entrenar el ojo con calma tienes cómo leer las etiquetas de la comida para perros, y para situar la marca frente a lo del súper, la comparativa de pienso de supermercado y premium.

Lo que un pienso no puede prometerte por ley

El Reglamento (CE) 767/2009 fija que el etiquetado de un pienso no puede atribuirle la propiedad de prevenir, tratar o curar una enfermedad. Por eso ni Wolfsblut ni nosotros vamos a decirte que este producto trata alergias, intolerancias, dermatitis ni problemas digestivos. Lo que sí podemos contarte es lo que hemos contado: qué ingredientes anuncia, en qué se diferencia de sus hermanas y qué preguntas llevar a la consulta. El diagnóstico y la pauta dietética de un perro concreto son competencia veterinaria, y no hay ficha de producto que la sustituya.

Compra, entrega y tus derechos

El pedido se tramita desde el botón de compra de esta página. Los gastos y plazos de envío que apliquen a tu dirección se muestran en el proceso de compra antes de confirmar. Si algo no te cuadra, escríbenos desde contacto.

Garantía legal. En España la garantía legal de conformidad es de tres años desde la entrega para los bienes comprados a partir del 1 de enero de 2022, según el Real Decreto-ley 7/2021. En un alimento, lo que eso significa en la práctica es que el producto debe llegarte conforme a lo descrito: saco íntegro, correctamente etiquetado y dentro de su fecha de consumo preferente. Si recibes un saco roto, mojado, con el precinto forzado o con la fecha pasada, avísanos con una foto y lo resolvemos.

Desistimiento. En una compra a distancia tienes 14 días naturales desde la recepción para desistir sin justificar la decisión, conforme a los artículos 102 a 108 del Real Decreto Legislativo 1/2007. Durante ese plazo puedes comprobar el producto igual que lo harías en una tienda física; solo respondes de la disminución de valor que se derive de una manipulación que vaya más allá de esa comprobación. La única salvedad aplicable es la del artículo 103.e), que exige dos condiciones a la vez para excluir el derecho: que el bien esté precintado por razones de protección de la salud o de higiene y que ese precinto se haya roto después de la entrega. Escríbenos y te decimos cómo proceder con tu caso concreto.

Si tienes un perro adulto sano y quieres ofrecerle una proteína que casi con toda seguridad no ha probado nunca, el Wolfsblut Adulto Calabaza Reno de 12,5 kg hace ese trabajo. Haz la transición con calma, pesa la ración y guarda el saco como toca. Y si detrás de tu búsqueda hay un perro que se rasca o que digiere mal, la consulta veterinaria va antes que cualquier saco.

Preguntas frecuentes

¿El pienso de reno sirve para la alergia alimentaria de mi perro?

Un pienso no diagnostica ni trata una alergia alimentaria. El reno se usa en alimentación canina porque es una proteína que la mayoría de perros españoles no ha comido nunca, y ese es su interés: ampliar el abanico de proteínas disponibles. Quien decide si tu perro necesita una dieta de eliminación, con qué proteína y durante cuánto tiempo es tu veterinario, tras explorar al animal y descartar otras causas de los síntomas.

¿Qué es una proteína poco habitual o proteína novel?

Es una fuente de proteína animal que el perro no ha consumido antes, por lo que su sistema inmunitario no la ha visto. En España lo habitual es pollo, ternera, cerdo, cordero y pescado blanco, así que reno, canguro, búfalo, caballo o insecto entran en esa categoría para casi cualquier perro. Es una etiqueta relativa al historial de cada animal, no una propiedad del ingrediente.

¿Puedo darle este pienso a un cachorro?

No. Esta referencia es de mantenimiento para perro adulto. Un cachorro en crecimiento tiene necesidades distintas de energía, calcio y fósforo, y las guías nutricionales de FEDIAF separan las etapas de crecimiento y reproducción de la de adulto. Para esa etapa, en ComeCan está la referencia Wolfsblut Cachorro/Junior Carne Batata Caballo de 12,5 kg.

¿Qué aporta la calabaza en un pienso para perro?

La calabaza es un ingrediente vegetal que aporta hidratos de carbono y fibra al conjunto de la receta. En un pienso extrusionado siempre hay una fracción de almidón porque el proceso de fabricación la necesita para dar forma a la croqueta; la diferencia entre recetas está en de dónde sale ese almidón. La proporción exacta figura en la lista de ingredientes de tu saco, ordenada de mayor a menor peso.

¿Que sea sin cereales lo hace mejor?

No por sí mismo. Sin cereales describe qué ingredientes no lleva la receta, no su calidad nutricional ni su digestibilidad. Un pienso sin cereales puede estar bien o mal formulado igual que uno con arroz. La relación entre las dietas sin cereales y la cardiomiopatía dilatada es materia veterinaria en discusión: si te preocupa, pregúntaselo a tu veterinario y no tomes la decisión por la etiqueta.

¿Cuánta cantidad diaria le doy a mi perro?

La cantidad de referencia es la tabla impresa en el saco, que se ordena por peso del perro. Esa tabla es un punto de partida orientativo para un adulto de actividad media, no una prescripción: hay que ajustarla observando la condición corporal del animal y pesando la ración con una báscula de cocina, no con un vaso. Si tu perro está esterilizado, es muy activo o tiene sobrepeso, el ajuste conviene hacerlo con tu veterinario.

¿Cómo hago el cambio desde el pienso que come ahora?

De forma progresiva y a lo largo de siete a diez días, sustituyendo cada dos o tres días una parte mayor del pienso antiguo por el nuevo hasta llegar al 100 %. El cambio brusco es la causa más frecuente de heces blandas al estrenar saco. Si tu perro tiene el aparato digestivo delicado o viene de un episodio reciente, alarga la transición y consulta antes con el veterinario.

¿Cuánto dura abierto un saco de 12,5 kg?

La fecha que manda es la de consumo preferente impresa en el saco, junto al número de lote. Una vez abierto, lo que degrada el pienso es el contacto con aire, luz, calor y humedad, así que conviene guardarlo cerrado, en su propia bolsa, dentro de un recipiente hermético y en un sitio fresco y seco. Si el formato de 12,5 kg te dura muchos meses, el saco es demasiado grande para tu perro.

¿En qué se diferencia del Wolfsblut de búfalo o del de canguro y batata?

En la fuente de proteína y en el ingrediente vegetal que da nombre a la receta. Esta es la referencia de reno con calabaza; el búfalo es un bóvido, así que si tu perro ha reaccionado antes a la ternera conviene comentarlo con el veterinario antes de elegirlo; el canguro es un marsupial y va acompañado de batata. La de cachorro/junior con carne, batata y caballo es de otra etapa vital y no es intercambiable con esta.

¿Qué garantía tiene la compra?

La garantía legal de conformidad en España es de tres años desde la entrega para los bienes comprados a partir del 1 de enero de 2022, según el RDL 7/2021. En un alimento, lo aplicable en la práctica es que el producto llegue en buen estado, correctamente etiquetado y dentro de su fecha de consumo preferente: si el saco viene roto, mojado o caducado, escríbenos y lo resolvemos.

¿Puedo devolverlo si a mi perro no le gusta?

En venta a distancia dispones de 14 días naturales para desistir sin justificar la decisión, según los artículos 102 a 108 del RDL 1/2007, y tienes derecho a comprobar el producto como lo harías en una tienda física. La única salvedad legal es la del artículo 103.e), que exige dos condiciones a la vez: que el bien esté precintado por razones de protección de la salud o higiene y que ese precinto se haya roto tras la entrega. Escríbenos y te indicamos cómo proceder con tu caso.

¿Dónde miro el lote y los constituyentes analíticos?

En la propia etiqueta del saco. El Reglamento (CE) 767/2009 obliga a que un alimento completo para animales de compañía declare la lista de ingredientes, los constituyentes analíticos, los aditivos, la fecha de consumo preferente y el número de lote. Las fichas de distribuidor que circulan por internet resumen y a veces repiten los mismos valores entre referencias distintas, así que el dato bueno es el impreso en tu bolsa.

Sigue leyendo antes de decidir

Ficha editorial del Equipo ComeCan. La información nutricional que manda es la impresa en la etiqueta de tu saco. Para el diagnóstico y la pauta dietética de un perro concreto, consulta con tu veterinario.