Pienso Wolfsblut Adulto Canguro Batata 12,5 Kg
Un saco grande de pienso seco para perro adulto construido sobre una carne que casi ningún perro español ha probado: el canguro, acompañado de batata como hidrato. Aquí te contamos qué declara de verdad su ficha, para qué perro tiene sentido esa combinación y en qué se diferencia de las otras tres recetas Wolfsblut de 12,5 kg del catálogo.

Respuesta corta: el Wolfsblut Adulto Canguro y Batata de 12,5 kg es un pienso seco completo para perro adulto cuya proteína animal principal es la carne de canguro y cuyo hidrato de carbono es la batata, en lugar de cereal. Su motivo de existir es ofrecer una fuente de proteína que la inmensa mayoría de perros españoles nunca ha comido, lo que lo convierte en un candidato habitual cuando un veterinario plantea una dieta con proteína poco frecuente. El formato de 12,5 kg lo orienta a perros medianos y grandes que van a comerlo de forma continuada.
Lo que no es: no es un medicamento, no trata alergias ni intolerancias y no sustituye a un diagnóstico. Quien decide si tu perro necesita cambiar de proteína es tu veterinario.
Qué es exactamente esta referencia y qué declara su ficha
Vamos a empezar por lo aburrido y verificable, que es lo que casi nunca aparece en las fichas de pienso: qué información hay realmente sobre este producto y cuál falta.
La referencia es el Wolfsblut Adulto Canguro y Batata en formato de 12,5 kg, con SKU S91124337 y código de barras 4260603784936. Es un pienso seco, extrusionado, pensado para la etapa adulta, y su nombre comercial identifica dos ingredientes: la carne de canguro como proteína y la batata (boniato) como fuente de hidratos.
La ficha que llega del proveedor menciona vitaminas A, E y D3, zinc, y da dos únicas cifras concretas: cobre a 15 mg/kg y hierro a 95 mg/kg. También enumera grasa, proteína, fibra y cenizas, pero sin ponerles porcentaje. Esa ficha, además, viene con la etiqueta descuidada: el nombre que arrastra es «Pienso Wolfsblut Adulto Batata 12,5 Kg», sin la palabra canguro, y repite «Adulto Adultos» en el campo de edad. Lo decimos porque preferimos que sepas cómo es la fuente antes de que la des por buena.
Huecos declarados. No publicamos aquí el análisis nutricional completo (porcentajes de proteína bruta, grasa, fibra y cenizas), ni el aporte energético en kcal por kilo, ni el porcentaje de carne de canguro, ni la lista de ingredientes por orden decreciente, ni la tabla de racionamiento del fabricante. La razón es sencilla: la ficha del proveedor no los trae y no vamos a inventarlos. Todos esos datos están impresos en el saco por obligación legal, y ese etiquetado es el documento que manda. Si los necesitas antes de comprar, escríbenos desde contacto y te pasamos la foto de la etiqueta del lote que tengamos en almacén.
El Reglamento (CE) 767/2009 regula la comercialización y el etiquetado de los piensos, y una de sus consecuencias prácticas es que la información nutricional obligatoria vive en la etiqueta del envase, no en la descripción comercial de una tienda. Cuando una ficha online te da porcentajes redondos que no aparecen en ningún sitio oficial, lo más probable es que alguien los haya escrito de memoria.
Por qué canguro: la lógica de una proteína poco frecuente
El canguro no está en esta receta por exotismo ni para justificar un precio. Está por una razón concreta y bastante lógica cuando se entiende cómo funciona la alimentación canina en España.
El perro medio español come pollo. Y ternera. Y, con suerte, salmón o cordero. Son las proteínas que dominan el lineal, las de los piensos de gran distribución, los premios de entrenamiento, las latas y la mitad de las sobras que caen bajo la mesa. Un perro de cinco años lleva miles de exposiciones a esas cuatro carnes.
La carne de canguro, en cambio, es una rareza en la dieta canina europea. Casi ningún perro que llegue a tu casa la ha probado antes. En nutrición veterinaria a ese tipo de ingrediente se le llama proteína novel: una fuente proteica a la que el animal no ha tenido exposición previa conocida. Ese es su papel, y conviene entenderlo bien porque es la única afirmación honesta que se puede hacer sobre ella.
Una proteína novel no cura nada. Solo es una proteína que tu perro no ha comido antes. Lo que se hace con ella —y si tiene sentido hacerlo— es una decisión clínica que corresponde a tu veterinario.
Dónde encaja una proteína novel
Los veterinarios recurren a proteínas poco frecuentes en el contexto de las dietas de eliminación: un protocolo de duración determinada en el que el animal come una única fuente de proteína durante un periodo controlado, para después reintroducir alimentos de forma ordenada y observar qué pasa. Es un procedimiento diagnóstico, con reglas, con seguimiento y con un profesional al mando.
Lo que no es una dieta de eliminación: comprar un saco de canguro, dárselo a tu perro y sacar conclusiones. Sin control de premios, de sobras, de fechas ni criterio de valoración, no obtienes información útil, y cada semana improvisando es una semana que el animal pasa incómodo.
Por eso esta ficha no te va a decir que este pienso «va bien para perros alérgicos». No podemos decirlo y no sería cierto en ese formato. Lo que sí es cierto es que, si tu veterinario te ha planteado una dieta con proteína poco común, el canguro es una de las opciones que existen en el mercado español, y esta es una de las pocas referencias que la ofrecen en formato grande.
Qué aporta el canguro como carne
Al margen del argumento de la exposición previa, el canguro es una carne roja magra. Esa es su característica descriptiva más citada y la que explica que se use en recetas orientadas a perros que no necesitan un aporte graso alto. La ficha de este producto no publica el perfil de ácidos grasos ni el contenido en grasa de la fórmula terminada, así que no vamos a atribuirle números.
Un apunte práctico: es una carne importada desde Australia, lo que condiciona su disponibilidad y hace que la referencia pueda agotarse durante semanas. Si tu perro depende de esta receta, no apures el saco hasta el último día.
Batata en lugar de cereal: qué significa y qué no significa
La segunda mitad del nombre es la batata, y aquí hay que ser especialmente cuidadoso porque es donde el marketing del sector ha hecho más ruido en los últimos diez años.
La batata, o boniato, es un tubérculo que aporta almidón, fibra y agua. En un pienso extrusionado cumple doble función: nutricional, porque aporta el hidrato de la fórmula, y tecnológica, porque el almidón da estructura a la croqueta. Sustituir el cereal por batata es una decisión de formulación legítima.
Lo que no se sostiene es el salto lógico que se hace después: que un pienso sea «sin cereales» no lo convierte en mejor, más natural ni más sano. Es una descripción de qué ingrediente aporta el almidón, y nada más. Un pienso sin cereales puede estar bien formulado o mal formulado, exactamente igual que uno con arroz.
«Sin cereales» describe un ingrediente ausente, no una virtud presente. La calidad de un pienso se lee en la etiqueta completa: composición, análisis nutricional, aporte energético y declaración de alimento completo.
Cómo se juzga de verdad una receta
La referencia normativa y técnica en Europa para las necesidades nutricionales de perros y gatos es la FEDIAF (Federación Europea de la Industria de Alimentos para Animales de Compañía), cuyas guías nutricionales son las que siguen los fabricantes que venden aquí. Conviene decirlo porque en internet circula muchísimo contenido traducido del inglés que cita a la AAFCO, que es la asociación estadounidense: sus perfiles no son la referencia aplicable en España.
Cuando quieras comparar dos piensos, mira en la etiqueta si declaran ser alimento completo para la etapa de vida que te interesa, revisa el orden de los ingredientes, y usa el aporte energético para comparar coste real por día en lugar de coste por kilo. Un pienso más denso rinde más gramos por saco de lo que sugiere su precio.
Sobre la conversación que probablemente hayas visto en foros —la que relaciona ciertas dietas sin cereales con la cardiomiopatía dilatada—: es un asunto abierto de medicina veterinaria, con investigación en curso, y no lo vamos a resolver en la ficha de un producto. Si tu perro pertenece a una raza con predisposición cardiaca conocida o ya tiene un seguimiento cardiológico, coméntalo con tu veterinario antes de cambiar de fórmula. Es literalmente su trabajo.
Si quieres profundizar en el debate con más calma, tenemos una guía dedicada al pienso grain free para perros y otra sobre cómo leer las etiquetas de la comida para perros, que es la habilidad que de verdad te ahorra dinero a largo plazo.
Canguro, búfalo, calabaza con reno o cachorro con caballo: cuál es cuál
En el catálogo hay cuatro referencias Wolfsblut de 12,5 kg y es fácil confundirlas, porque comparten formato, marca y estética de saco. La diferencia está en la proteína, en el hidrato y en la etapa de vida a la que van dirigidas. Esta tabla la deja clara.
| Referencia | Etapa | Proteína principal | Hidrato que da nombre | Para quién tiene sentido |
|---|---|---|---|---|
| Canguro y batata (esta página · SKU S91124337) | Adulto | Canguro | Batata | Perro adulto al que se le quiere dar una proteína que no haya comido antes, normalmente por indicación veterinaria |
| Búfalo · SKU S91124330 | Adulto | Búfalo | No figura en el nombre | Perro adulto sin requisito de proteína novel estricta; el búfalo es menos común que el pollo pero más habitual que el canguro |
| Calabaza y reno · SKU S91124335 | Adulto | Reno | Calabaza | La otra opción de carne poco frecuente del catálogo; útil si el canguro no está disponible o ya se ha usado antes |
| Cachorro/junior, carne, batata y caballo · SKU S91124343 | Cachorro y junior | Caballo, entre otras | Batata | Animales en crecimiento; no intercambiable con las de adulto |
Tres lecturas prácticas de esa tabla.
Primera: si lo que buscas es una proteína poco frecuente, tus dos candidatas son el canguro y el reno. El búfalo es una carne menos habitual que el pollo, pero no juega en la misma categoría de «carne que mi perro seguro que no ha probado». Si vas a hacer una dieta de eliminación dirigida por tu veterinario, ese matiz importa.
Segunda: la elección entre canguro y reno no es trivial si prevés necesitar una segunda proteína novel más adelante. Cada carne poco frecuente que le das a tu perro deja de ser poco frecuente para siempre. Los veterinarios lo tienen en cuenta y por eso a veces prefieren guardar una opción en la recámara.
Tercera: la referencia de cachorro y junior no es un sustituto de esta. Un animal en crecimiento tiene requisitos distintos de energía y de minerales, y darle una fórmula de adulto durante meses no es una simplificación inocente. Si tu perro aún está creciendo, la ficha que te interesa es esa, no esta.
Y una cuarta, de bolsillo: las cuatro comparten formato y escalón de precio, así que la decisión la vas a tomar por la proteína, no por dinero.
Para qué perro encaja este saco (y para cuál no)
Ser claro aquí ahorra devoluciones y ahorra disgustos. Este pienso no es para cualquier perro, y eso no es un defecto: es lo que pasa cuando un producto se formula con una intención concreta.
Encaja bien si
- Tu perro es adulto y ha terminado su crecimiento.
- Su peso lo sitúa en el rango de medianos o grandes, de forma que un saco de 12,5 kg se consuma en un plazo razonable después de abrirlo.
- Tu veterinario ha planteado trabajar con una proteína poco frecuente y el canguro está entre las opciones que os habéis marcado.
- Has tenido problemas repetidos con recetas basadas en pollo o ternera y buscas salir de ese circuito con criterio profesional detrás.
- Puedes garantizar exclusividad: si vas a hacer una prueba dirigida, controlar los premios y las sobras es parte del trato.
No encaja si
- Tu perro es un cachorro, un junior en crecimiento, o una hembra gestante o lactante. Para crecimiento existe la referencia de cachorro y junior.
- Tienes un perro pequeño y vive solo en casa: el saco te va a durar demasiadas semanas abierto y perderás calidad antes de terminarlo.
- Tu perro come de todo sin ningún síntoma. Pagar por una proteína novel que no necesitas no le aporta nada.
- Tu perro tiene una patología con dieta prescrita: renal, hepática, pancreática, urinaria o cualquier otra. En ese caso el pienso lo elige el veterinario, punto.
- Buscas el precio más bajo del lineal. Esta no es esa referencia y no pretende serlo.
Si te has quedado en la duda, hay una pregunta que resuelve la mayoría de los casos: ¿tengo un motivo concreto para cambiar la proteína de mi perro? Si es «me lo ha dicho el veterinario», adelante. Si es «lo he leído en un foro», habla primero con él.
Para orientarte en el mapa general de opciones tenemos guías sobre piensos hipoalergénicos, sobre qué hacer cuando el problema apunta al pollo y sobre alimentación del perro adulto en general.
El Wolfsblut Adulto Canguro y Batata de 12,5 kg tiene un motivo de compra muy definido: dar a un perro adulto una carne que no ha comido antes, en un formato grande, dentro de un plan que idealmente ha marcado tu veterinario. Si ese es tu caso, es una de las pocas referencias de canguro que se consiguen en España en saco grande.
Cómo hacer el cambio de pienso sin arruinar la digestión
Casi todas las malas experiencias con un pienso nuevo no vienen del pienso: vienen de cómo se introdujo. El aparato digestivo del perro y su población bacteriana están adaptados a lo que come habitualmente, y un cambio brusco los desordena.
El método, paso a paso
1. Compra el saco nuevo antes de que se acabe el viejo. Si te quedas sin pienso un domingo por la noche, el cambio va a ser de golpe por pura necesidad.
2. Empieza sustituyendo una proporción pequeña. Mezcla una parte del pienso nuevo con el resto del antiguo en la misma ración, para que el sistema digestivo vaya viendo el ingrediente nuevo en dosis crecientes.
3. Aumenta la proporción cada pocos días. Una transición de una o dos semanas es lo habitual. Si tu perro tiene fama de estómago delicado, alarga el proceso: no hay premio por ir rápido.
4. Vigila las heces todos los días. Si se ablandan, retrocede al reparto del día anterior y quédate ahí unos días antes de volver a avanzar.
5. Termina el cambio y da tiempo. No juzgues el pienso por lo que pasa en las primeras 48 horas.
Cuándo parar y llamar al veterinario
Hay señales que no son «adaptación» y conviene tenerlas escritas: vómitos repetidos, diarrea que no cede en un par de días, sangre en las heces, decaimiento, rechazo total de la comida durante más de un día, o hinchazón abdominal. En cualquiera de esos casos se para el cambio y se consulta. Un perro deshidratado por una diarrea prolongada es un problema serio, y con más motivo si es un animal mayor o pequeño.
Si el cambio de pienso lo estás haciendo porque tu perro arrastra problemas digestivos, te será útil nuestra guía de alimentación para perros con problemas digestivos. Y si vienes de la etapa de crecimiento, la de transición de comida de cachorro a adulto cubre ese salto concreto.
Cuánta cantidad y cuánto te dura el saco de 12,5 kg
Esta es la pregunta que más se hace y la que más contenido inventado genera en internet. Vamos a responderla con el método, no con una cifra que no podemos sostener.
De dónde sale la ración correcta
La cantidad diaria depende de tres cosas: el peso del perro, su edad y su nivel de actividad real. Pero también depende de una cuarta que casi nadie menciona: la densidad energética del pienso concreto. Dos piensos distintos con el mismo peso de croqueta pueden aportar energías muy diferentes, así que la tabla de racionamiento de una marca no sirve para otra.
Por eso la referencia es la tabla impresa en el saco. El fabricante la calcula sobre la fórmula real, y es la única que está ligada a este producto. No publicamos gramos en esta página porque la ficha del proveedor no incluye ni esa tabla ni el aporte energético, y escribir un número aproximado sería peor que no escribir nada.
Cómo calcular la autonomía del saco
El cálculo, una vez tienes la ración diaria de la tabla, es aritmética de primaria: divide 12.500 gramos entre los gramos que come tu perro al día y obtienes los días de autonomía del saco. Ese número es el que de verdad determina si este formato te conviene o si te va a durar tanto que se degrade antes de terminarlo.
Un par de reglas que sí podemos darte con seguridad porque no dependen de la fórmula:
- Pesa la ración con una báscula de cocina, al menos las primeras semanas. Los vasos y los cazos medidores tienen un margen de error que en un perro mediano se traduce en cientos de gramos a la semana.
- Revisa el peso del perro cada dos o tres semanas tras un cambio de pienso. Si sube o baja de forma sostenida, ajusta la ración; la tabla del fabricante es un punto de partida, no un dogma.
- Descuenta los premios de la ración diaria. Es el agujero calórico más común y el que arruina más dietas de control de peso.
Si quieres una explicación más larga del cálculo por peso, la tienes en cantidad de comida para perro según su peso.
Conservar bien un saco grande
El enemigo del pienso seco es la combinación de aire, humedad, luz y calor: oxida las grasas y hace que la croqueta pierda aroma. Un perro que de pronto come con menos ganas a mitad de saco muchas veces no está aburrido, está comiendo pienso rancio.
- Guarda el pienso dentro de su propia bolsa, cerrada, y mete la bolsa en el contenedor hermético. Volcarlo directamente al contenedor deja restos grasos en las paredes que enrancian la tanda siguiente.
- Sitio fresco, seco y sin sol directo. La despensa, no el garaje con el coche caliente ni el balcón.
- Cierra bien después de cada uso, aunque sea un fastidio. El aire es lo que hace el daño.
- Anota la fecha de apertura en el saco con un rotulador. Te evita discusiones contigo mismo tres semanas después.
- No mezcles el final de un saco con el principio del siguiente dentro del mismo recipiente sin limpiarlo antes.
La fecha de consumo preferente viene impresa en el envase y es la que manda. Como criterio general, un pienso abierto se consume en un plazo razonable de semanas, no de meses, y si al abrir el contenedor notas olor rancio o ves grumos por humedad, no lo uses.
Dieta de eliminación: qué es de verdad y por qué no se improvisa
Como este producto se compra muchas veces con esa idea en mente, merece un apartado propio y una advertencia honesta.
Una dieta de eliminación es una herramienta diagnóstica. Consiste en alimentar al animal durante un periodo determinado con una única fuente de proteína a la que no haya estado expuesto, eliminando cualquier otro aporte alimentario, y observar la evolución de los signos clínicos. Después viene la parte que casi todo el mundo se salta: la reintroducción controlada, que es la que permite atribuir o descartar la causa alimentaria.
Los tres motivos por los que esto no se hace por libre:
Uno: el diagnóstico diferencial. Los signos que empujan a cambiar de pienso —picores, problemas de piel, molestias digestivas recurrentes— pueden tener causas que no son alimentarias. Cambiar de pienso sin descartarlas primero te hace perder meses mientras el problema real avanza.
Dos: el rigor del protocolo. Un premio de pollo, una golosina dental, un trozo de queso o el pienso del perro del vecino invalidan la prueba entera. Sin exclusividad estricta no hay conclusión posible, y habrás gastado el dinero para quedarte igual.
Tres: la interpretación. Saber si una mejora es atribuible a la dieta, a la estación del año, a un tratamiento paralelo o a la evolución natural del cuadro requiere criterio clínico. Es exactamente lo que aporta el veterinario y lo que no aporta un foro.
Si tu perro lleva meses con un problema de piel o de digestión, la inversión que más te va a rendir no es un saco de pienso de proteína exótica: es una consulta con tu veterinario, o con un dermatólogo veterinario si el caso lo pide.
Dicho lo cual, si ya vienes de esa consulta y tenéis un plan, esta referencia hace su papel: proteína poco frecuente, formato grande para no quedarte a medias en mitad de la prueba, y una receta de adulto sin cereales que simplifica el control de ingredientes. Para casos donde el canguro no encaja o ya se ha usado, en el catálogo hay alternativas con otras proteínas poco frecuentes, como el pienso hipoalergénico de insecto y salmón.
Si el asunto de tu perro es de piel más que de digestión, tenemos material sobre pienso para perros con problemas de piel y sobre perros atópicos y omega 3: contexto, no sustituto de la consulta.
Errores que vemos repetirse con este tipo de pienso
Estos son los patrones que más nos llegan por el formulario de contacto cuando alguien no está contento con un cambio de alimentación. Ninguno tiene que ver con el producto en sí.
Cambiar de golpe
El pienso nuevo se echa entero el primer día, el perro tiene diarrea al segundo, y la conclusión es «este pienso le sienta mal». Lo que le ha sentado mal es el cambio, no la receta.
Juzgar en una semana
Si el motivo del cambio es un problema de fondo, los plazos de evaluación los marca el veterinario y suelen ser de semanas. Abandonar antes te deja sin la información que buscabas.
Mantener los premios de siempre
El perro come canguro en el comedero y pollo deshidratado en el paseo. Ese paseo acaba de tirar por tierra el plan: en una prueba dirigida, los premios entran en la prueba.
Dar por buena cualquier cifra que se lee por ahí
Circulan tablas de gramos diarios, porcentajes de proteína y kilocalorías atribuidas a este pienso que no salen de ninguna etiqueta. Antes de fiarte de un número, pregúntate de dónde sale. Si no está en el saco ni en la documentación del fabricante, no está.
Cambiar la dieta de un perro con patología por iniciativa propia
El más serio de todos. En un perro con enfermedad renal, hepática, cardiaca, pancreática o urinaria, la dieta forma parte del tratamiento. Sustituirla por un pienso comercial elegido en una web puede tener consecuencias reales. Consúltalo siempre.
Comprar en ComeCan: envío, pago, garantía y devolución
La parte administrativa, contada como es y sin letra pequeña.
Pago
El cobro se procesa mediante la pasarela bancaria de BBVA con Redsys: los datos de la tarjeta se introducen en el entorno del banco, no en esta web.
Disponibilidad
La disponibilidad depende del stock del proveedor y puede cambiar sin aviso. La página lleva un control que desactiva u oculta el botón de compra cuando la referencia figura como no disponible: si te encuentras el botón inactivo, el pedido no se puede cursar en ese momento. Escríbenos desde contacto y te confirmamos si hay reposición prevista.
Plazo de entrega
El plazo concreto se confirma en el correo de confirmación del pedido y depende del destino y del transportista asignado. No damos aquí un número de horas porque no sería un compromiso real para todos los envíos ni para todos los destinos peninsulares e insulares.
Garantía legal
La garantía legal de conformidad en España es de tres años desde la entrega para los bienes comprados a partir del 1 de enero de 2022, según la modificación del texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios introducida por el RDL 7/2021. Si te ha llegado un saco en mal estado, con el envase dañado o con el contenido alterado, no tienes que resolverlo con el fabricante: respondemos nosotros como vendedor.
Derecho de desistimiento
En venta a distancia dispones de 14 días naturales desde la recepción para desistir del contrato sin necesidad de justificar el motivo (artículos 102 a 108 del RDL 1/2007). Y hay un punto que muchas tiendas explican mal: tienes derecho a comprobar la naturaleza, las características y el funcionamiento del producto igual que lo harías en una tienda física. Abrir el embalaje de transporte para verificar que el saco es el correcto no anula por sí mismo el desistimiento.
Sí puede haber una minoración del reembolso si has manipulado el producto más allá de esa comprobación razonable. Con un saco de pienso, lo práctico es sencillo: si crees que vas a devolverlo, no lo abras del todo ni empieces a dárselo al perro. Y si tienes cualquier duda sobre un caso concreto, pregúntanos antes de actuar y te lo aclaramos.
Sigue aprendiendo
- Piensos hipoalergénicos: qué son y cuándo tienen sentido
- Pienso grain free para perros: el debate, sin ruido
- Cómo leer las etiquetas de la comida para perros
- Alimentación para perros con problemas digestivos
- Cuánta comida darle a tu perro según su peso
- Alimentos prohibidos para perros
- Guía de alimentación del perro adulto
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia al Wolfsblut Adulto Canguro y Batata de las otras recetas de 12,5 kg?
La fuente de proteína animal. Esta receta se construye sobre canguro, una carne que casi ningún perro español ha comido antes, mientras que la de búfalo y la de calabaza con reno usan proteínas distintas y la de cachorro/junior con carne, batata y caballo está formulada para animales en crecimiento. El hidrato es batata en la de canguro y en la de cachorro. Si tu perro ya come sin problemas cualquier carne habitual, el canguro no te aporta nada especial frente a sus hermanas.
¿El pienso de canguro sirve para un perro con alergia alimentaria?
Una alergia o intolerancia alimentaria se diagnostica en consulta veterinaria, no eligiendo un saco en una tienda. El canguro se usa en dietas de eliminación porque es una proteína poco frecuente en la alimentación canina europea, pero este pienso no es un producto sanitario ni trata ninguna patología. Si sospechas una reacción alimentaria, habla con tu veterinario antes de cambiar nada: es quien decide qué proteína usar, durante cuánto tiempo y con qué controles.
¿Un pienso sin cereales es más sano?
No por sí mismo. Que una receta lleve batata en lugar de cereal describe el ingrediente que aporta el hidrato de carbono, no su calidad global. Un pienso se juzga por la etiqueta completa: composición, análisis nutricional, aporte energético y si declara cubrir las necesidades nutricionales de un perro adulto. La relación entre las dietas sin cereales y la cardiomiopatía dilatada es un asunto abierto de medicina veterinaria y corresponde comentarlo con tu veterinario, no resolverlo en una ficha de producto.
¿Qué cantidad diaria le doy a mi perro?
La tabla de racionamiento impresa en el saco es la referencia, porque va ligada a la densidad energética exacta de esta receta. No publicamos gramos aquí porque la ficha del proveedor no incluye ni el aporte energético ni la tabla del fabricante. Pesa la ración con una báscula de cocina en lugar de usar vasos o cazos, y revisa la cantidad si el perro gana o pierde peso.
¿Cuánto me dura un saco de 12,5 kg?
Depende por completo de la ración diaria de tu perro, que a su vez depende de su peso, su edad y su actividad. El cálculo es directo: 12.500 dividido entre los gramos diarios que indique la tabla del fabricante te da los días de autonomía. Como orden de magnitud, un saco de este tamaño está pensado para perros medianos y grandes; en un perro pequeño corres el riesgo de que el saco se abra durante demasiadas semanas.
¿Cómo cambio del pienso actual a este sin fastidiar la digestión?
Gradualmente y sin prisa. Se sustituye una parte pequeña del pienso antiguo por el nuevo y se va aumentando a lo largo de una o dos semanas, vigilando las heces y el apetito. Si aparecen deposiciones blandas, se retrocede al reparto anterior unos días antes de seguir. Si el perro vomita, deja de comer o la diarrea persiste, se para el cambio y se consulta al veterinario.
¿Vale para cachorros, hembras gestantes o perros con una patología diagnosticada?
La ficha lo identifica como receta para perro adulto, así que no es la opción para un cachorro en crecimiento ni para una hembra gestante o lactante: para crecimiento, Wolfsblut tiene una referencia específica de cachorro y junior. En un perro con enfermedad renal, hepática, pancreática o cualquier otro diagnóstico, la dieta la marca el veterinario y no debe cambiarse por iniciativa propia.
¿Cuál es el análisis nutricional exacto de esta receta?
No lo publicamos porque la ficha que nos llega del proveedor no lo trae. Lo único que declara son vitaminas A, E y D3, zinc, cobre a 15 mg/kg y hierro a 95 mg/kg, además de mencionar grasa, proteína, fibra y cenizas sin dar los porcentajes. Los valores completos, la lista de ingredientes por orden y el aporte energético están impresos en la etiqueta del saco, que es el documento legalmente vinculante.
¿Qué garantía tiene y qué pasa si quiero devolverlo?
La garantía legal de conformidad es de tres años desde la entrega para las compras hechas a partir del 1 de enero de 2022 (RDL 7/2021). Además, en venta a distancia dispones de 14 días naturales para desistir sin dar explicaciones (artículos 102 a 108 del RDL 1/2007), y tienes derecho a comprobar el producto como lo harías en una tienda física. Que hayas abierto el embalaje exterior no anula por sí solo ese derecho.
¿Por qué a veces el botón de compra aparece desactivado?
Porque la página lleva un control de stock en cliente que oculta o desactiva el botón cuando el proveedor marca la referencia como no disponible. Si te ocurre, el pedido no se puede cursar en ese momento aunque el resto de la ficha siga visible. Escríbenos desde la página de contacto y te decimos si hay reposición prevista.
¿La carne de canguro de este pienso es sostenible?
La ficha del proveedor no documenta el origen, el sistema de obtención ni ninguna certificación de esta materia prima, así que no podemos afirmarlo. Lo que sí es cierto es que se trata de una carne importada desde el otro extremo del planeta, con el transporte que eso implica. Quien quiera un criterio ambiental firme debería pedir la trazabilidad al fabricante antes de decidir.
¿Puedo dárselo también a mi gato?
No. Un pienso formulado para perros no cubre las necesidades nutricionales de un gato, que son distintas en aminoácidos y ácidos grasos concretos. Alimentar a un gato de forma continuada con comida para perro puede provocarle carencias. Cada especie necesita su propio alimento completo.